Luto en el ciclismo
L as muertes durante el pasado fin de semana y en diferentes circunstancias de los ciclistas belgas Daan Myngheer y Antoine Demotié han provocado reacciones diversas en las redes sociales y en los estamentos ciclistas, más allá del dolor que por sí misma provoca la muerte de dos deportistas jóvenes.
Ha sido mucho mayor la reacción por la de Antoine Demoitié, atropellado por una moto tras haber caído en la Gante-Wevelgem, y han sido mucho más desmesuradas y, posiblemente, desenfocadas por la perspectiva que se tiene del papel de esas motos en las carreras y por lo que se considera escasa preparación de los conductores (de las motos y de los coches) que en ellas participan.
Dejo sentado que soy de los que piensa que unas y otros (motos, coches y conductores escasamente preparados) proliferan en los últimos tiempos en ese tipo de competiciones, hasta el punto de que en esa prueba había una moto por cada tres ciclistas.
No quiero pasar por alto, sin embargo, algunas consideraciones. Señalo primero como responsable de esa proliferación a la Unión Ciclista Internacional. He leído unas declaraciones de su Presidente, Brian Cookson, anunciando en medio de su habitual hipocresía que van a investigar lo ocurrido para tomar medidas al respecto. Me pregunto qué más medidas tiene que adoptar la UCI que no sean las que ya contiene lo que ella llama «Cahier de charges», que explica claramente el papel y el lugar que debe de jugar cada vehículo en carrera.
Los segundos responsables (y puede que en mayor medida) son los organizadores, que se saltan a la torera esas normas por mor de una mayor presencia en los medios de comunicación y (lo que es peor) para agradar a sus patrocinadores con el lucimiento de estos últimos ante sus amigos por ir en coches seguidores que, salvo que al volante lleven un exciclista, raramente respetan una normativa que no conocen porque no se han leído ese famoso «Cahier».
En tercer lugar sitúo a los equipos, que arropan con su silencio en los excesos de la primera (la UCI) y de los segundos (los organizadores) porque una y otros tienen en su mano el «mando de la televisión» que elige el programa que hay que ver. Los últimos son los mismos corredores que en una suerte de silencio de los corderos tragan absolutamente con todo, incluso con reconocimientos o «tratamientos» médicos (y de eso escribiré largo y tendido) que no son tales y que sólo se llevan las manos a la cabeza cuando ocurre algo grave poniendo el grito en el cielo en las redes sociales sólo en determinados casos.
Es lo que ha ocurrido en el caso de la moto que atropelló a Demoitié. No he visto a ninguno de ellos en esas redes sociales levantar la voz por el infarto que en el Criterium Internacional se llevó a Daan Myngheer. Sí que lo ha hecho un antiguo médico del Tour de Francia, avisando que los exámenes médicos actuales no siempre revelan problemas cardíacos o circulatorios en los deportistas en general y en los ciclistas en particular: a las habituales pruebas de esfuerzo, ecografías o electrocardiogramas habría que añadir otras pruebas como las angiografías, por otra parte más invasivas y más costosas que las anteriores sobre todo.
Por cierto, para todos los clubes: ¿cuántos conocen que la Junta de Castilla y León tiene un Centro Regional de Medicina Deportiva a su disposición?... Su página web es www.saludcastillayleon.es/MedicinaDeportiva/es. Y es gratis.
A tomar nota…