Diario de León

FÚTBOL

Vacaciones en el Reino de León

Cultural 0 / UD Logroñés 2: El equipo leonés sigue sin ganar en casa tras no hacerlo desde el 13 de diciembre del año pasado. La afición se cansa y abandona el estadio antes del fin del partido

Sólo el delantero de 19 años Ali Almoez puso tensión y ganas. El catarí salió al rescate de la Cultural, pero sin ayuda. SECUNDINO PÉREZ

Sólo el delantero de 19 años Ali Almoez puso tensión y ganas. El catarí salió al rescate de la Cultural, pero sin ayuda. SECUNDINO PÉREZ

Ángel Fraguas
León

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El equipo de Ferrando sigue en caída libre en la clasificación y se sitúa séptimo en la tabla a falta de cinco jornadas

La pancarta de la Peña culturalista Orgullo Cazurro ‘El Grupo Glam os desea felices vacaciones’ se instaura en el Reino de León a golpe de partido. Desde el día 13 de diciembre la Cultural no gana en casa. Cuatro meses ya. La afición se fue harta del campo. Un equipo que no transmite nada. Un bloque roto de atrás hacia adelante. Un nuevo plan a la basura. Vuelta a comenzar. Nadie toma el volante de un grupo de futbolistas a la deriva. Tiene que ser un catarí el que saca al vestuario de la mediocridad. Sí, un catarí con hambre de balón. Un catarí que da la cara y se la parte por un bloque irrespetuoso con su gente. Tanto como vociferan los más atrevidos en algunos foros que nada tienen que ver con un terreno de juego y luego en el campo se quedan mudos. Tanto líder de boquita para que un catarí de 19 años deje en evidencia a todo un bloque que presume de un profesionalismo mal entendido. Esos líderes que apestaron el vestuario de zizaña contra los que tildaban de jugadores por debajo del nivel, refiriéndose al grupo llegado desde Catar. Un grupo que lo primero que provocó con su llegada es salvar a la Cultural de la desaparición. El capital catarí hace que el grupo de los que dicen llamarse profesionales cobre puntualmente sus nóminas cada mes, para que después tengan capacidad, no futbolística, sino adquisitiva para las vacaciones a las que se refiere la Peña Orgullo Cazurro.

La llegada catarí y de esos jugadores ha permitido que la Cultural tenga vida como entidad deportiva. Y por lo visto ayer sobre el terreno de juego del Reino de León, uno de esos futbolistas despreciados por muchos es el que da la cara por todos. Un muchacho de 19 años de edad que soportó las bases de un equipo cojo en cada una de sus líneas.

Por mucho que se intente distorsionar la realidad, la Cultural sigue en caída libre. Ya es séptima en la clasificación. Y si Ali Almoez y el grupo catarí no lo remedia caerá todavía más en la tabla. La dinámica así lo canta, aunque la canción suene a lo de siempre. Juan Ferrando, el entrenador, hace tiempo que sabe la letra. Seguramente se convertirá de nuevo en la canción del verano. Los jugadores en un vestuario pueden con todo. Arrasan. Y en la Cultural es lo que sucede en estos momentos. No hay vuelta de hoja. Son los líderes. Los que mandan. Los que gobiernan. Es su momento. El balón está en juego en el campo. Quedan cinco jornadas por delante todavía. Sólo un catarí se toma en serio el proyecto que lo puede cambiar todo en la Cultural.

Cuando deje de rodar el balón, llegará otro momento. Hasta entonces, los de siempre, los que hablan más fuera del terreno de juego que dentro, tomarán posiciones en los mismos foros, con la misma oratoria e idénticas palabras. Esas que tienen aprendidas y que les han posibilitado muchas vacaciones de esas que denuncia la Peña Orgullo Cazurro.

Y mientras la afición, la verdadera, la que no ríe las gracias de un grupo de irresponsables, se levantó ayer de sus asientos en el Reino y se fue dolida para su casa. Algunos expresaron su malestar y otro profundo desengaño más en el campo.

Tuvo que ser un catarí el que demostrara la raza de un León herido. El que diera razones a una afición que sufre por su equipo de fútbol. Y es que la Cultural no gana en el Reino de León desde el día 13 de diciembre del año pasado. Mucho tiempo. Más de la cuenta. Ya es hora de mostrar el orgullo en el campo. No fanfarronear de lo que algún día llegaron a ser y nunca fueron.

La Cultural está en periodo de hacer fuerte sus cimientos. El grupo catarí y no el otro, el de las vacaciones, no va a parar hasta hacer un club de fútbol que sea el orgullo de todos. Otra temporada más a la basura. Eso sí, ahora toca llenar las cabezas de la Copa del Rey, de superar la clasificación de la temporada pasada, de ganar el próximo partido... Sí. Y de ser profesional como el chaval catarí de 19 años, ¿qué? Ali Almoez ha dado una lección al otro grupo, al de las vacaciones.

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