FÚTBOL
El Astorga, al borde del abismo
La derrota ante el Guijuelo coloca a los maragatos a cinco puntos de la permanencia Aunque el gol de Diego Peláez abrió las puertas a la esperanza, Jonathan acabó con su sueño de puntuar
Ivi Vales, a la izquierda, se mostró muy activo durante todo el partido viéndose obligado a multiplicarse en funciones defensivas. ARSENIO CALVO
CD Guijuelo 2 / Atlético Astorga 1: El equipo verde muestra sus carencias frente al conjunto chacinero y paga con una derrota sus urgencias en la lucha por evitar el descenso
El Atlético Astorga tendrá que seguir mirando una semana más demasiado de cerca a la Tercera División. La situación del conjunto maragato era complicada ya antes del encuentro de ayer ante el Guijuelo y lo cierto es que ahora es mucho peor tras su derrota (2-1) porque la distancia con respecto a la salvación sigue siendo demasiado grande como para pensar en ella a corto plazo.
Las urgencias del Atlético Astorga bien pudieron pasar a ser muchas menos prácticamente en el primer minuto de juego. Y es que cuando la gente todavía estaba acomodándose en la grada llegó el primer acercamiento claro para los visitantes. Un error grave de Raúl Ruiz dejó a Bandera mano a mano ante Álvaro, que estrenaba titularidad en el Guijuelo, pero la ocasión se marchó al limbo. Este serio aviso hizo despertar a los salmantinos. Entonces los de Rubén de la Barrera se pusieron manos a la obra y al cuarto de hora de juego Ramiro aprovechó un córner perfectamente puesto por Aspas para, entrando desde atrás, estrellar el esférico en el palo.
Se encontraba a gusto el Guijuelo y el Atlético Astorga se veía sometido por momentos. Pino, que durante la primera vuelta había militado en las filas del equipo maragato, filtró un buen balón para Jonxa Vidal que, libre de marca y mano a mano ante Pulpo, no acertó a definir.
Los salmantinos, que venían de perder la semana pasada en casa del poderoso Racing aunque dejando una imagen más que aceptable, sabían que tenían que mostrar algo más de acierto de cara a la portería si querían tener opciones de seguir peleando por disputar la Copa del Rey la temporada que viene, el objetivo del equipo en este tramo final, y los tres puntos se antojaban vitales, así que el gol de Ayub fue un auténtico bálsamo para los verdiblancos. El centrocampista ejecutó un disparo desde la frontal del área ante el que esta vez nada pudo hacer Pulpo.
El gol dejó en una situación muy poco agradable al Atlético Astorga, que necesitaba los puntos como el comer para no verse con cada vez menos margen de error y más lejos de la salvación. Por eso Bandera se encontró con un balón dentro del área y casi cuando se disponía a cantar el gol se encontró con una buena intervención del portero Álvaro. Eso sí, antes del descanso Pino, extramotivado ante su ex equipo, pudo incluso ampliar las diferencias pero su lanzamiento no tuvo mayores consecuencias.
Pero cuando parecía que el Guijuelo tenía por completo el partido dominado y al Astorga quizás no le iba a quedar más remedio en la segunda mitad que limitarse a achicar agua y defenderse como gato panza arriba, los salmantinos se desconectaron. El míster visitante buscó con los cambios darle más mordiente a su equipo y lo cierto es que el experimento funcionó porque el Astorga logró equilibrar el marcador. Primero Cristian avisó con un lanzamiento lejano que se marchó directamente fuera y poco después fue Diego, que acababa de entrar al campo, el que puso el balón en la escuadra para, con un gran gol, dar esperanzas a los suyos de poder salir vivos de tierras salmantinas. El Astorga comenzó a volcarse y la remontada podía olerse pero entonces en un saque de esquina apareció Jonathan Martín para elevarse por encima del resto y anotar el segundo gol del Guijuelo.