FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
El Barça, ante su penúltima final
Curado del ‘Tamudazo’, ahora afronta la final liguera de Granada intentando que no le afecte el recuerdo del desenlace fallido de la temporada 2013-14, aunque las sensaciones son muy diferentes.
Neymar y Luis Suárez confían en su olfato realizador para vencer en Granada y conseguir el campeonato de Liga. ALBERTO ESTÉVEZ
P. RÍOS | BARCELONA
Superado el pánico psicológico a un ‘Tamudazo’ como el de la temporada 2006-2007 en la penúltima jornada, el Barça se enfrenta ahora a otro de sus traumas recientes: jugarse la Liga en el último partido. No es algo que históricamente se le atragante al club azulgrana, bastante firme en ese tipo de desenlaces al límite, pero el precedente más reciente fue una experiencia que nadie quiere recordar. Sucedió en la campaña 2013-2014, cuando el equipo azulgrana recibía al Atlético dependiendo de sí mismo para conquistar el título. Sin embargo, el encuentro acabó 1-1 en el Camp Nou y el Cholo Simeone levantó el trofeo, mientras que el Tata Martino volvió a Argentina por la puerta de atrás.
Ahora el rival es el Real Madrid, pero no en un pulso directo. La escuadra culé juega en Los Cármenes y la merengue en Riazor ante dos rivales como Granada y Deportivo que ya están salvados. Sucederá el sábado a las 17.00 horas y las sensaciones son muy distintas. Hace dos años, el Barça empató los dos partidos previos contra Getafe (2-2) y Elche (0-0) y no supo aprovechar que el Atlético también pinchaba al mismo tiempo ante el Levante (2-0) y el Málaga (1-1). Acababa el curso desanimado y cuesta abajo tras perder la final de Copa ante el Madrid y quedar fuera de la Liga de Campeones en cuartos de final ante el Atlético. Ahora el conjunto de Luis Enrique ha encadenado cuatro victorias y ha recuperado su mejor imagen tras ese mes de crisis en el que quedó fuera de la Liga de Campeones, también en cuartos contra el conjunto colchonero, y cedió la enorme ventaja de puntos que llevaba. Le quedará la final de Copa en el Vicente Calderón contra el Sevilla.
EL BARÇA DE TATA MARTINO
Pero en algo sí coinciden estos dos finales de Liga tan apretados. El Barça del Tata Martino también era un líder sólido hasta que en la segunda vuelta comenzó mostrar debilidades. Y fue en Granada en la jornada 33 cuando una derrota por 1-0 acabó por instalar todos los miedos en el vestuario azulgrana. El Barça fabricó aquel día una decena de ocasiones clarísimas, pero tuvo el punto de mira desviado. Y lo pagó muy caro. A medida que se acerque el regreso a Los Cármenes se recordará aquel día en el que Brahimi logró el gol del triunfo y el portero Karnezis lo paró todo. El guardameta azulgrana era Pinto por la lesión de Víctor Valdés, como ahora lo es Ter Stegen por la baja de Claudio Bravo. Pero el alemán, titular en Europa y en la Copa, sí es más habitual bajo palos. Dos ex de la cantera del Barça como Isaac Cuenca y Rubén Rochina serán dos de las grandes amenazas.
Es cierto que poco después de aquel 1-0 falleció Tito Vilanova, un hecho que dejó muy tocados a los jugadores del Barça en un momento trascendental. Pero la línea ya era negativa y el presidente azulgrana, Josep Maria Bartomeu, acabó felicitando al Atlético y lanzando una mensaje cuestionable tras el citado partido decisivo ante el equipo rojiblanco, en el que Mateu Lahoz anuló un gol legal a Messi que podría haber dado la Liga al Barça de mantenerse el 2-1: «Esta Liga no la merecíamos». Ahora nadie osaría pronunciar una frase así porque el campeonato de los jugadores de Luis Enrique está siendo brillante y autoritario con un bache tardío que no debería penalizar todo lo demás. De hecho, Messi acaba la temporada en muy buena forma, no como entonces debido a lesiones musculares; Neymar no es el enclenque de hace dos años; y además está Luis Suárez.