La Universidad de León y la Junta se alían para que los graduados no hagan las maletas
El programa TalentoCYL conectará a alumnos y empresas desde el primer día de carrera con 195 actuaciones hasta 2027 y 200.000 €.El plan para retener talento nace con un despliegue de gran calado que involucra a 60 empresas del sector TIC, agroalimentario, biotecnológico, ciberseguridad y social

Eduardo Diego, María José Vieira y José Carlos Alonso.
Que el talento formado en las aulas leonesas no tenga que hacer las maletas por falta de horizontes. Con esa premisa como bandera, la Universidad de León (ULE) y la Junta de CyL han puesto en marcha una ofensiva directa contra uno de los males endémicos de la provincia: el éxodo de sus jóvenes cualificados. A través del recién estrenado Programa Universidad–Empresa TalentoCYL, la institución académica rompe las murallas entre la formación teórica y el mercado laboral para desplegar un plan de choque dotado con más de 200.000 euros que prevé 195 actuaciones hasta finales de 2027.
La gran novedad de este volantazo estratégico radica en su precocidad. Frente a los modelos tradicionales que esperaban a la entrega de títulos para orientar al alumno, TalentoCYL persigue conectar al estudiante con el tejido productivo local desde el primer día de carrera. Para ello, la ULE ha estrenado un servicio pionero de orientación profesional individualizada —disponible tanto de forma presencial en los campus de Vegazana y Ponferrada como en modalidad online— destinado a trazar mapas de empleo a medida y formar en competencias clave a los futuros graduados.
El proyecto no nace sobre el papel, sino con un despliegue operativo de gran calado en el que ya colaboran unas 60 empresas y entidades. El objetivo pasa por nutrir de perfiles cualificados a los verdaderos motores socioeconómicos de la provincia: el sector biofarmacéutico, el polo tecnológico y de ciberseguridad, y el ámbito agroalimentario. Sin embargo, la iniciativa amplía su radio de acción hacia el sector social, abriendo vías de empleo en la atención a la dependencia, los colectivos vulnerables y la gestión en la Administración pública.
«Queremos que nuestros jóvenes conozcan de primera mano las oportunidades reales que existen en su tierra, que puedan quedarse si lo desean y, sobre todo, que quienes se vieron obligados a marchar encuentren razones sólidas para volver», enfatizó ayer el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, enmarcando esta acción dentro de la Estrategia de Talento 2031 del Ejecutivo autonómico.
La vicerrectora de Emprendimiento, Empleabilidad y Formación Permanente, María José Vieira, detalló que el programa articula su hoja de ruta en tres pilares interconectados. Uno, la orientación y mapa de salidas laborales con asesoramiento personalizado, diseño de itinerarios, visitas a facultades e instrucción práctica en herramientas clave de búsqueda de empleo como LinkedIn. Otro, la conexión real con el tejido empresarial a través de encuentros directos, visitas a plantas de producción y hackathons (jornadas de alto rendimiento donde los estudiantes compiten resolviendo retos reales planteados por las compañías leonesas). Y el tercero, el desarrollo de competencias ‘blandas’ (soft skills) con formación en negociación, resiliencia, trabajo en equipo y liderazgo, aptitudes cada vez más demandadas tanto en la empresa privada como en el emprendimiento.
El impacto inicial ha superado las previsiones más optimistas de los organizadores. Según avanzó el director de la Fundación General de la ULE y de la Empresa (Fgulem), José Carlos Alonso, solo para el primer bloque de 30 actividades programadas hasta mediados de diciembre ya se han matriculado más de 500 estudiantes y se ha cerrado la participación de 35 firmas comerciales. «Es un éxito rotundo que demuestra que el estudiante leonés estaba buscando este puente hacia la realidad laboral», valoró Alonso. La Universidad mantiene abierta la inscripción para el resto de talleres, jornadas y citas de orientación individual a través del portal oficial de TalentoCYL en la web.