FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
El Barça no cree en fantasmas
Desde el conjunto azulgrana dan por zanjada la crisis de resultados que redujo la distancia con Madrid y Atlético. Están convencidos de que ganarán al Granada.
El tridente del Barcelona es la principal amenaza para el Granada en Los Cármenes. ALBERTO ESTÉVEZ
p. ríos | barcelona
En Granada puede pasar de todo como castigo al hecho de que el Barça haya desperdiciado una ventaja de 12 puntos sobre el Real Madrid, una distancia que llegó a existir cuando quedaban 27 en juego. Pero es una evidencia que el equipo azulgrana ha recuperado en estas últimas cuatro jornadas la seriedad y el rigor necesarios para lograr esa última victoria en Los Cármenes que supondría el título de Liga.
Curiosamente, aunque Gerard Piqué no es el único factor que la explica, la crisis comenzó con el central en plena ebullición en las redes sociales, entregado a sus batallas dialécticas con el madridista Arbeloa en Twitter y jugando a reportero de Barrio Sésamo en una aplicación llamada Periscope que a Dani Alves le parecía «algo divertido que jode a los periodistas». Y quizá casualmente, el equipo de Luis Enrique recuperó el crédito en el césped en el momento de que la actividad cibernética de Piqué se redujo a lo imprescindible y eliminó actitudes prepotentes o polémicas en sus declaraciones.
Coincidencias o no, se puede sospechar a quién fastidiaba realmente lo que tanta gracia le hacía a Alves: al equipo. Arbeloa, disfrazado ahora de santo defensor del madridismo, no era el bueno de aquella película ‘twittera’ infame, pero salió ganando si logró que el Barça se despistara mirando hacia otro lado que no fuese el terreno de juego. «Algunas veces el tono ha sido demasiado elevado y no deberíamos haberlo hecho. Le deseo lo mejor para el futuro, ha tenido una gran carrera y por eso le han despedido como se merecía», comentó Piqué el domingo tras el 5-0 al Espanyol respecto al homenaje que le acababa de tributar el Santiago Bernabéu a Arbeloa. El mensaje conciliador del catalán confirmaba su intento de transformar la energía negativa que reinó en algunos momentos en positiva. Nadie sabe si el cambio en el comportamiento de Piqué responde a órdenes del club porque Luis Enrique le defendió a menudo en ruedas de prensa. Sea por iniciativa propia o no, ese es el camino hacía los éxitos. La temporada del defensa ha sido muy buena en líneas generales, con un rendimiento óptimo sin momentos de baja forma, muy regular, pero corría el riesgo de que un gran curso en los personal se recordara solo por el ruido extradeportivo.