La doble ‘LL’ tumba al Agustinos
Rima no pudo mostrar su mejor tono ante la defensa rival. MARCIANO
Agustinos 74 Myrtia 95 Llorente y Lledó ponen cuesta arriba el sueño de ascenso de los leoneses que están obligados a ganar al Albacete y esperar una carambola para llegar a la LEB-Plata
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN
Agustinos E.Leclerc tendrá que apelar a la épica ayudado también por una carambola para hacer realidad su sueño de obtener la vitola de LEB-Plata. Y todo después de caer contra pronóstico y de manera contundente frente al Behappy2 Myrtia (74-95) en un encuentro en el que dos viejos conocidos de la afición leonesa, la doble ‘LL’ de Pepe Llorente y Jorge Lledó, se convirtieron en el brazo ejecutor de los murcianos y los encargados de reducir las opciones de los de Adrián Álvarez de llegar, en su tercer intento, a la categoría de bronce del baloncesto español.
Después del triunfo, sufrido pero a la postre holgado, de la primera jornada ante el Bball cordobés, el Agustinos, liberado ya de gran dosis de presión, tenía ante sí la reválida de doblegar a uno de los damnificados de ese primer capítulo del playoff, el Myrtia. A priori el escenario le era favorable pero la realidad sobre la pista iba a ser bien distinta. Y eso que el inicio no fue tan adverso que ante el Bball. Los leoneses no tardaron seis minutos en anotar. Sólo unos segundos que iban a situar su primera, y a la postre única ventaja, en el electrónico con el triple anotado por Diéguez (3-2).
Las sensaciones parecían transcurrir por el camino de la bonanza deportiva. Eso hasta que Llorente, el leonés formado en la cantera del Colegio Leonés, y un ex de Baloncesto León, Lledó, calentaron su mano. Con un acierto extraordinario que llevó al primero a los 30 puntos y al segundo a los 29 y con otros tres jugadores que también alcanzaban los dobles dígitos, el Myrtia pasaba a tomar el mando del pulso frente a un Agustinos que si bien se aplicaba con acierto bajo aros en la media distancia sufría para atajar una sangría que empezaba a preocupar con el 19-29 con el que se cerraba el cuarto inicial. Además, la eficacia en ataque tampoco era la adecuada para intercambiar canastas con un plantel murciano al que le salía todo.
Aún así quedaba tiempo para reconducir la situación. Los de Adrián esperaban que esa fiabilidad de los visitantes bajara y de paso alcanzar una mejora propia en la pintura rival. El retorno era imposible. Los locales ponían toda la carne en el asador y con la aportación de Sergio Alonso, Rima, Ferguson y especialmente Diéguez la distancia antes del descanso iba a reducirse a la mínima expresión. Del 19-29 un parcial de 8-1 situaba el electrónico en un igualado 27-30. Pero ahí iba a aparecer nuevamente la mano de Llorente para elevar la desventaja a los seis puntos. La lucha era intensa y a pesar de los errores ante el aro los leoneses seguían con vida. A poco de finalizar el segundo cuarto el 34-38 lo decía todo. Pero nuevamente Llorente hacía de las suyas para con una canasta sobre la bocina llevar el marcador al descanso a un 34-43.
El paso por vestuarios sentaba mejor al Agustinos que llegaba a situarse a dos puntos y con opción de tomar la delantera (43-45). La remontada parecía posible pero cuando lo tenía a su alcance el plantel leonés volvía a vérselas con Llorente y Lledó que, unido a varios fallos en defensa dejaban la contienda deportiva en un 56-64. Quedaban diez minutos y la consigna era clara. Morir luchando. Pero ayer no era el día de los de Adrián Álvarez y sí el de un Myrtia que volvía a poner la directa y, aprovechando las prisas e imprecisiones de los locales, sentenciar con una distancia que obliga al Agustinos a ganar por 32 puntos al Albacete si el Myrtia supera al Bball o en su caso ganar su los cordobeses le echan una mano doblegando a los murcianos.