FÚTBOL. EUROCOPA 2016
Cristiano Ronaldo reta a Bale
■ Los galeses, con Bale por bandera, apelan a su orgullo ante una cita histórica
■ Portugal espera la mejor versión del siete del Madrid para pasar a la final.

Cristiano vela armas para ver cumplido su sueño de jugar una final europea con Portugal. MIGUEL LOPES
ignacio tylko | parís
Si el 10 de junio, cuando Francia y Rumanía abrieron la Eurocopa en Saint-Denis, algún especialista en fútbol internacional hubiera apostado por una semifinal entre Portugal y la debutante Gales (21.00/Tele5), le hubieran llamado inepto, friki o fantoche. Pues resulta que este juego tan táctico, físico y equilibrado que se impone ahora, ha conseguido un imposible. Los lusos se presentan en penúltima ronda sin haber ganado un solo partido en todo el campeonato antes de la prórroga o los penaltis, un hecho insólito, y los galeses, de toda la vida más dedicados al rugby, ya que con el balón ovalado alcanzaron las semifinales en los Mundiales de 1987 y 2011, representan a un pequeño territorio británico de poco más de tres millones de habitantes. La semifinal que dibuja la parte más sencilla del cuadro, por donde debió transitar España si no hubiera caído en el tercer partido de la primera fase ante Croacia, se escenificará en el Parc Olympique de Lyon, un precioso y nuevo estadio perdido en medio de la nada, aunque en los días de partido existe un servicio especial de tranvía para poder llegar desde el centro de la tercera ciudad francesa más poblada, tras París y Marsella.
Para Gales ya supone un éxito sonado haber transitado más lejos que Inglaterra, derrotar a Eslovaquia y Rusia en la primera fase, luego a la vecina Irlanda del Norte en octavos y remontar ante la tan ensalzada Bélgica de Courtois y Hazard, segunda en el escalafón de la FIFA, en cuartos. Su mayor registro hasta hoy era el sexto puesto en la Copa del Mundo de Suecia’58.
Subcampeona en su torneo de 2004, tras verse superada por la ultradefensiva Grecia en Lisboa, Portugal afronta su quinta semifinal, cuarta desde 2000 y tercera para Cristiano Ronaldo. Objetivamente, un gran resultado, pero el equipo de Fernando Santos ha recibido grandes críticas por su juego especulativo. Fue incapaz de imponerse en el grupo más sencillo a Islandia, Austria y Hungría, ganó con fortuna a los croatas, con un gol agónico de Quaresma , y en cuartos derrotó a la corajuda Polonia en la suerte de los penaltis.
En la comparación entre las dos estrellas del Real Madrid y del partido, Gareth Bale ha convencido más que Cristiano. El galés suma tres dianas y el luso dos, ambos anotados en el tercer partido de la fase inicial frente a los magiares. Por más que el propio Bale trate de evitarlo y abogue por un pulso entre naciones, este enfrentamiento individual marca el partido. Todo el mundo habla de eso, incluidos los entrenadores. «Son dos de los mejores jugadores del planeta, pero no creo que haya ningún amor entre ellos esa noche. Sabemos lo que está en juego, y la amistad tendrá que esperar a una vez que acabe el encuentro», señaló el técnico galés, Chris Coleman. «No hace falta que en este partido le diga a mis jugadores que enfrente está un tal Cristiano, porque ya lo saben. Pero tampoco lo hicimos con el belga Hazard», advirtió.
Santos tampoco quiso reducir un Portugal-Gales a un CR7-Bale. «Puede ser que en España hablen de eso, de dos jugadores del mismo equipo que se van a enfrentar. Será un tema de conversación, que a nosotros no nos va a afectar. No creo que sea un condicionante del partido», explicó.