FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
El Barça se divierte a costa del Betis

Leo Messi celebra junto a Luis Suárez, ante la mirada de Gerard Piqué, el quinto gol del equipo en el partido ante el Betis. QUIQUE GARCÍA
RODRIGO ERRASTI | BARCELONA
La vida sigue igual en el Camp Nou. El Barcelona, liderado por Leo Messi, domina con autoridad los últimos años en España. Es más, desde que Luis Enrique fue nombrado técnico azulgrana, ha ganado todas las competiciones nacionales que ha disputado, sólo con el lunar de la Supercopa de la campaña pasada ante el Athletic, que si no fuera por el negocio actual hubiera ganado sin jugar por haber hecho doblete. Antes de comenzar su duelo ante el Betis, al que goleó (6-2), el primero de este campeonato, le fue entregado el trofeo de la Liga 15-16, que logró de modo definitivo en Granada. El duelo arrancó cuesta abajo para el cuadro local, que sigue funcionando con absoluta naturalidad, siempre a partir de Messi.
Messi ve la jugada en la izquierda, hace una apertura diagonal a la espalda de los centrales, para que irrumpa solo Alba. El lateral, achuchado este año por Digne, la puso al corazón del área para que Arda rematase a placer. El turco lo hizo con el exterior del pie a la red y se benefició de que el central fue incapaz de despejar sobre la línea. Arda ya ha marcado más goles en sus dos últimos partidos con el Barcelona que en sus anteriores 27. Disfruta haciendo de Neymar y no en el centro del campo, donde Denis Suárez sí demostró estar a la altura para poder suplir a Iniesta. Luis Enrique, ya con la goleada en el bolsillo, volvió a probarle ahí cuando dio minutos a Munir.
El Betis sufrió mucho, seguramente porque no optó por el plan correcto. Se metió muy atrás, algo que usó el técnico Gustavo Poyet con el Sunderland ante los grandes de la Premier. Entregó la bola completamente al rival, que se fue casi al 80% de posesión. Esa táctica de defender por acumulación sin hacer faltas quizá funcionaba en Inglaterra, pero está claro que en la Liga ante el campeón, que cuenta con el mejor jugador del mundo y quizá el ‘9’ más en forma, no fue una gran idea. Y eso que los resultadistas podrían decir que fue capaz de empatar, algo circunstancial ya que fue en un golpe franco y ayudado por Claudio Bravo, que quizá jugó su último duelo antes de irse al City.