fútbol. primera división
Bale y Asensio lideran el triunfo blanco
Los hombres de Zinedine Zidane inician la competición liguera con una victoria sencilla y amplia en Anoeta ante un timorato equipo donostiarra
Morata, a la izquierda, y Marcelo, a la derecha, felicitan a Asensio tras marcar el segundo gol. HERRERO
IGNACIO TYLKO | SAN SEBASTIÁN
Victoria cómoda (0-3) en San Sebastián de un Real Madrid muy equilibrado sin figuras como Cristiano Ronaldo y Benzema, y con los jóvenes Asensio y Morata a un nivel notable, además de disfrutar de un Bale crecido que marca siempre en Anoeta. Jugó siempre a favor de corriente y supo manejar con buen criterio el tiempo y los espacios. No necesitó practicar un juego extraordinario para ganar a los guipuzcoanos, acomplejados desde el inicio ante un adversario muy superior, de otra Liga.
A pesar de faltarles titulares indiscutibles, Zinedine Zidane empezó sin titubeos. El técnico francés lanzó sendos mensajes inequívocos al colombiano James y al malagueño Isco al confeccionar el once titular. Faltaban ellos y aparecían el croata Kovacic, del que agradan a su entrenador su sacrificio, su recorrido y su capacidad para tocar fácil y no complicarse la vida, y el joven Asensio, una de las grandes sensaciones de la pretemporada por su calidad, desparpajo y personalidad. Es un recién llegado, pero parece que lleva media vida en el Real Madrid. Ni le tiembla el pulso, ni le fallan los controles, ni se le nublan las ideas.
La Real de Eusebio Sacristán había generado notables expectativas en verano, pero se cayó con todo el equipo en el comienzo oficial del curso. Ante un rival enorme, juegue quien juegue como titular porque su plantilla es de una calidad extraordinaria, salió muy blandita, timorata y sin las ideas claras. Además, un sinfín de pérdidas de balones fáciles. Y eso es como suicidarse ante el Real Madrid, repleto de jugadores a los que conviene encimar, no mirarles de lejos. Apenas se había cumplido el primer minuto y el equipo merengue ya se había adelantado. Ramos abrió hacia Carvajal y el gran centro del canterano lo cabeceó Bale. Enorme remate del galés, que no falla en su cita con el gol cada vez que visita el feudo donostiarra.
Ganaba, convencía y, como no le apretaban, el Madrid jugaba a su antojo. El 0-1 era lo mejor para la Real hasta que, a cinco minutos del reposo, Asensio selló un golazo. Iñigo Martínez le dejó metros, pero el mallorquín estuvo soberbio. Pinchó con la zurda un balón lanzado en largo por Varane y la picó con sutileza sobre la tímida salida de Rulli.
Aunque los guipuzcoanos trataron de meterse en el partido en el inicio de la segunda mitad, ya que salieron con más esfuerzo, decisión y concentración, nunca pusieron en apuros a a un Real Madrid consistente y equilibrado en todas sus líneas. Tocó fácil y manejó el duelo con suficiencia.