BALONMANO
La autoestima señala a Huesca
Un Abanca Ademar todavía dolido por la primera derrota ante el Anaitasuna piensa en el partido ante el Huesca como la mejor vía para recuperar sensaciones.
Diego Piñeiro junto con Juanjo, Leo Santos y Biosca durante un entrenamiento del Abanca Ademar en el Palacio. FERNANDO OTERO PERANDONES
georgino fernández | león
Si algo bueno tiene la alta competición es que deja muy poco hueco para las lamentaciones. No hay tiempo y además no es hada práctico. Por eso el Abanca Ademar ya ha pasado página de su primer tropiezo en liga el pasado sábado ante el Anaitasuna para centrarse en lo que tiene más cercano en su horizonte particular: el envite del próximo sábado ante el Huesca, un rival directo que ahora marcha en la quinta posición pero a un sólo punto por debajo de los leoneses que con sus cuatro victorias y un empate son terceros tras Barcelona y Granollers.
Sin embargo tampoco eluden la autocrítica. La hizo el propio entrenador Rafa Guijosa tras el partido y la hizo también ayer el capitán Diego Piñeiro. «Hicimos un mal partido pero ya estamos pensando en el Huesca. De todas formas es preciso corregir los errores de ese partido para no volver a cometerlos. Creo que es bueno saber lo que hemos hecho mal para que no vuelva a pasar».
Al particularizar los aspectos en los que el juego del equipo marista no brilló en Pamplona, Diego Piñeiro tiene claro que es un asunto que exige un enfoque global. «No estuvimos finos en ninguna faceta del juego. En defensa empezamos muy mal, con errores muy tontos y nos hicieron mucho daño con tiros de seis metros. No impusimos nuestro estilo y eso nos pasó factura porque todos los partidos que hemos ganado nos hemos basado fundamentalmente en defender y en correr y si no lo hacemos la pasamos mal», añadió.
Señas de identidad que deberán salir a relucir el sábado ante un Huesca que se ha mostrado en este inicio de liga como un equipo sólido. Con ocho puntos en su casillero está a solo uno de los leoneses. «En este inicio se está viendo una liga muy apretada, tanto por arriba como por abajo», señaló Piñeiro. «Tenemos claro que si el Huesca está ahí arriba es por méritos propios». Un rival duro que exigirá la mejor versión del equipo marista que busca también recuperar su autoestima. «El sábado necesitamos lavar nuestra imagen. Es lo bueno del deporte, que un fin de semana malo lo recuperas el siguiente. Ante el Anaitasuna —añadió— lo dimos todo pero cuando las cosas no salen... esto es deporte, no tuvimos nuestro día y no hay que darle más vueltas», sentenció.