El entusiasmo de Noruega acaba con Croacia y se cuela en la final

La selección de Noruega se metió en la final del Mundial, que disputará mañana a Francia. LAURENT
A. ESTÉVEZ | PARÍS
El entusiasmo y la juventud de Noruega le permitió vencer en semifinales del Mundial de balonmano a Croacia (25-28) y clasificarse para su primera final internacional, en la que le espera la anfitriona Francia, mañana domingo, a las 17.30 horas por Teledeporte.
Los escandinavos, que hasta ahora nunca habían conseguido entrar en las semifinales de un Mundial, cuya mejor actuación fue el cuarto puesto logrado el año pasado en el Europeo de Polonia y que están en el Mundial gracias a una invitación de la Federación Internacional, lograron la hazaña de derrotar a una de las selecciones históricas.
Con sangre fría, determinación y mucho desparpajo, apoyados en el acierto del meta Torbjorn Bergerud, que detuvo casi la mitad de los tiros croatas, los noruegos se ganaron el derecho de disputar el título a una selección francesa que, por el momento, es el único equipo que les ha batido en este campeonato.
Lo hicieron porque creyeron hasta el final en sus opciones, lo que les permitió forzar la prórroga, la primera del Mundial, y en la misma acabar superando a Croacia (25-28).
Los eslavos tendrán que buscar su decimocuarta medalla internacional en el duelo por el bronce contra sus vecinos eslovenos. Fue una victoria épica, en un partido intenso y que se resolvió por detalles.