división de honor juvenil
La Peña se queda sin premio
El equipo leonés cae ante el Trival Valderas después de igualar dos goles de desventaja Un penalti a dos minutos del final provoca la derrota peñista.
El equipo peñista hizo lo más difícil al igualar dos goles pero acabó derrotado en la recta final. F. OTERO
DAVID HERNÁNDEZ | ALCORCÓN
La Peña cayó de nuevo en tierras madrileñas (3-2), esta vez ante el Trival Valderas, en un partido loco que los de Adrián Benavides nunca lograron controlar, el Trival, penúltimo clasificado, casi desahuciado pues le distancian quince puntos de la salvación, se puso con dos goles de ventaja antes del descanso. Los leoneses lograron enjugar la distancia, pero un penalti postrero, más riguroso que el que Jairo había transformado minutos antes, certificó la victoria local.
En los primeros minutos, el respeto y el fútbol táctico se impusieron a la desesperada animosidad de los locales, sin que apenas se registraran ocasiones ni en una ni en otra portería. Un libre directo de Dani cumplido el primer cuarto de hora fue el prólogo a la mejor ocasión leonesa en todo el primer tiempo. El portero midió mal su salida en una falta lateral botada al segundo palo y el cabezazo de Celada lo salvó un defensa sobre la misma línea de gol.
Al Trival le costaba un triunfo pisar el área, con más voluntad que buen fútbol, pero convirtió en gol su primera llegada con peligro. Marcos se jugó el tipo para taponar un remate de Gabri a la altura del punto de penalti, pero el balón le cayó a Nando, que marcó a puerta vacía pese al esfuerzo de los zagueros por despejar.
Tres minutos después, llegó el segundo tanto trivalista. Centro desde la banda izquierda que no consiguió cabecear Celada y Adrián, tras un buen control, batió a Marcos con un chut potente y cruzado. El capitán quedo tendido durante unos instantes en el terreno de juego, mientras sus compañeros reclamaban que el autor del tanto lo había desequilibrado en el salto.
Tras la reanudación, Benavides decidió variar el rumbo del encuentro, introduciendo a Adrián y Juan en sustitución de Coca e Isaías, situándose el primero en el doble pivote junto a Jairo y el segundo por detrás de los delanteros. Siguió presionando el equipo foráneo, obligando a su rival a echarse cada vez más atrás. En los siguientes minutos, no hubo ocasiones claras que contabilizar, pero sí una constante sensación de agobio para los madrileños. Hasta que en el 67, se restableció la igualada. Juan fue claramente derribado, pese a las protestas locales, a la salida de un córner y Jairo engañó a Carlos para batirle por raso.
Pasaban los minutos y el desenlace era incierto, tanto, que una inocente falta de Jairo sobre Nando dentro del área, provocó otra pena máxima. Marcos llegó a tocarla pese a que Adrián la ajustó bien hacia el palo y por alto. Era el 3-2 definitivo.