La fe del Atlético tumba al Celta
Los de Simeone perdían por 1-2 a falta de cuatro minutos para el final del choque.

Torres hizo ante el Celta uno de los mejores goles de la temporada. V. L.
iñaki dufour | madrid
Con el partido perdido en el minuto 86, el Atlético de Madrid que nunca deja de creer recurrió de nuevo a su orgullo y le dio la vuelta al marcador en un visto y no visto (3-2). Con el empuje y la efectividad que no había tenido durante todo el encuentro, muy irregulares los rojiblancos, espesos en ataque y endebles en defensa, el Atlético se desató en la recta final y gracias a un par de goles de Carrasco y Griezmann sumó tres puntos importantísimos que relanzan la autoestima y la moral de los colchoneros.
Exhibió épica el Atlético en ese tramo final y el belga y el francés, antes de un posterior remate al larguero de Gameiro en el descuento, certificaron un inesperado triunfo salpicado de golazos, el de Carrasco y el de Torres en el primer tiempo, y también de supervivencia cuando el equipo parecía muerto y los tres puntos se esfumaban de un Calderón desencantado.
No se rindió el Atlético y, relanzado por su fe, pudo remontar ‘in extremis’, en un combate de ida y vuelta, marcado también por una genialidad de Torres, que falló después un penalti, demostrando también que los rojiblancos están malditos con las penas máximas (ya han desperdiciado seis de nueve penaltis, y tres de ellos consecutivos).
Al final no importó, porque aunque el Atlético haya perdido solidez y ya no sea tan poderoso en defensa, sigue derrochando espíritu y carácter, y así puede seguir pensando en sumar y sacar al menos el pasaporte para la Liga de Campeones, que debe ser el objetivo real.
La gran primera parte saldada con empate, pero en la que cualquiera de los dos equipos se pudo ir con ventaja al descanso, confirmó que el duelo iba a caminar por una línea de alta tensión. Y así fue. Un encuentro loco que resolvió la fe atlética.