MÁS QUE DEPORTE
Apellido con carácter, gen de campeón
Rodríguez, Benito, Blanco, Beirán, Herreras, Salvadores y De Paz se han convertido en sinónimo de éxito para León Todos ellos representan la pasión familiar por el deporte

Eduardo de Paz y Beatriz Cureses, hijo y madre en el curling.
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | LEÓN
Blanco, Miñambres, De Paz, Valcarce, Salvadores, Herreras o Benito. Todos son apellidos que por sí solos parece que no dicen nada. Pero en el deporte, y en este caso en el leonés, se han convertido en santo y seña de destacados representantes del fútbol, atletismo, ciclismo o baloncesto. Algunos incluso llegando a cotas sobresalientes nacional e internacionalmente.
Son los representantes de familias y sagas de deportistas con genes de campeón que , bien sea en el pasado o en el presente, se han convertido también en representantes de la buena salud deportiva de León.
En el caso del fútbol sin duda alguna el nombre propio es el de César Rodríguez. Hasta hace muy poco ostentaba el récord de goles con el FC Barcelona (se lo quitó Messi), club en el que figura como uno de sus referentes históricos y en el que también coincidió con su hermano Calo. Eso sí, uno, César, encargado de hacer goles y otro, Calo, de evitarlos. Un sobrino-nieto suyo, César Villafañe, hijo también de un jugador culturalista de pro que destacó con el balón en los pies.
Los campos de fútbol igualmente han sido escenario donde también han demostrado sus dotes y calidad los maragatos Miñambres. El que más lejos llegaba era Felipe. Internacional con España, en la actualidad es el director deportivo del Celta mientras que su hermano acaba de regresar de China donde ha ejercido de responsable de una de las mejores canteras de futbolistas. Ambos le deben su pasión al fútbol a su padre, también jugador en su día.
Aún en activo y erigiéndose como dos de los pilares del Numancia se encuentran los hermanos Valcarce. Goles y calidad son las armas de estos jugadores nacidos en el Bierzo. Bandera y Mendaña son también otros apellidos que han juntado a hermanos en el fútbol y que a lo largo de décadas han demostrado que los genes también tienen mucho que ver a la hora de tomar los caminos hacia el deporte.
Si no que se lo digan a Ángela Salvadores. La internacional española de baloncesto considerada como uno de los grandes talentos de este deporte a nivel nacional, vivió en primera persona y desde pequeña la pasión por el deporte de la canasta de sus padre Jorge y Ángela, ambos jugadores. Y de casta le viene al galgo, en el baloncesto ha ido a parar y con trazas de convertirse en una estrella. Pero en su casa no sólo Ángela ha dirigido sus miras a la actividad competitiva. También su hermana Victoria que del baloncesto pasaba al atletismo donde bajo la batuta de Villacorta está creciendo de forma notoria. Incluso otro Salvadores se unía a la fiesta hace una semana con el debut del hermano de ambas, Jorge, con el ULE Fundación en la Liga EBA.
El ciclismo se ha convertido en otro campo donde los genes han tenido mucho que ver para abrir el camino a varias familias o sagas de deportistas. Más alejado en el tiempo aparece el mítico Senén Blanco. Abanderado de este deporte en León, Senén llegó a disputar cinco Vueltas a España acabando todas ellas en el top-10 e incluso subiendo al podio. También disputó el Giro.
Su pasión por la bicicleta se la trasladaba a su hijo Alfonso, que también llegó al profesionalismo e incluso estuvo presente en una Vuelta a España en las filas del Hueso. Más reciente las dos ruedas también han compartido kilómetros y pasión en hermanos como los Benito. En el caso de Miguel Ángel, que cumple su tercer año como profesional en las filas del Caja Rural, convertido ya en una realidad. Pablo, su hermano, sigue sus pasos en la formación sub-23 del Caja Rural a la que llegó avalado hace más de un año por sus éxitos y calidad. Otro apellido ciclista es el de los hermanos Álvarez del Corral. El mayor, más cerca del profesionalismo mientras que el pequeño demostrando a lo largo de los últimos años su condición de todoterreno que le ha permitido ganar tanto en la carretera como en el BTT.
Jovellar es otro apellido vinculado desde hace décadas al ciclismo. Primero con Carlos que iniciaba una saga de éxito con sus resultados y luego con sus hijos Pedro y Carlos a los que su progenitor ha transmitido la pasión por este deporte.
El baloncesto es otro deporte en el que las sagas y los genes han llevado a padres, hijos y hermanos a compartir en algunos casos presencia en la pista y en otros a seguir los pasos de los progenitores. Es el caso de los Herreras. Hasta tres hermanos han sido protagonistas en las canchas. Incluso dos de ellos en el mismo club, el Elosúa León en el que disfrutaron del primer e histórico ascenso a la ACB: Roberto y Nacho. Incluso el primero llegó a dirigir al equipo como entrenador en la máxima categoría. Su hermano mayor, Carlos, también brilló bajo aros, aunque en este caso en clubes como el Cajabilbao, Caja San Fernando y Gijón.
De los Herreras a Beirán. En este caso de padre a hijo. Y de un José Manuel que en Los Ángeles se colgaba la medalla de plata con la selección española de baloncesto a su hijo Javier que en la actualidad se ha convertido en uno de los puntales del Iberostar Tenerife, líder nada menos que de la Liga Endesa-ACB.
En la natación y con raíces cepedanas otro apellido ha sumado éxitos para el deporte leonés, en este caso el Villaécija de la mano de Érika y su hermano Álex. Lo mismo que en un deporte como el curling en el que un leonés se colgaba una medalla de plata continental, Eduardo. El internacional español tiene como referentes a sus padres, Eduardo de Paz y Beatriz Cureses, juez y jugador el primero y jugadora y árbitro la segunda. Son sólo algunos ejemplos, que no los únicos de sagas y apellidos leoneses que tienen en el deporte su lugar de expresión. Y también de éxitos.

Roberto y Nacho Herreras vivieron en primera persona el ascenso a la ACB del Elosúa. DL

César remata una jugada. El leonés es un mito en el Barcelona. FCB

Los hermanos Miguel Ángel y Pablo Benito (a la izquierda) y los Álvarez del Corral, Carlos y Fernando (a la derecha). RAMIRO

Érika Villaécija junto a su hermano Álex. JESÚS F. SALVADORES

Senén Blanco y su hijo Alfonso compartiendo pasión por el ciclismo. DL

Jorge Salvadores junto a sus hijas Victoria y Ángela. DL

Felipe Miñambres, toda una vida dedicada al fútbol. DL