Griezmann castiga la siesta blanca

Griezmann y Correa celebran el gol del francés que significó el empate con el Madrid. BALLESTEROS
Real Madrid 1 Atlético 1 El delantero francés empata en el minuto 85 tras aprovecharse de la poca ambición del conjunto entrenado por Zidane, que especuló con el resultado
rodrigo errasti | madrid
El Real Madrid se complica el título. Cuando lo tenía todo a su favor se le escaparon dos puntos entre los dedos (1-1), quizá porque Zidane erró en las modificaciones para sujetar una victoria que era media Liga. Aún tiene ventaja, la que otorga un partido aplazado en Vigo y el hecho de recibir al Barça en su estadio, pero concede una mayor intriga a una competición que hace varias jornadas pareció tener casi asegurada.
En el arranque se vio un duelo alterno, ocasiones en los dos bandos con protagonismo para los porteros. Las opciones más claras eran locales aunque la sensación era que el Atlético tenía más control dentro del carrusel generalizado de errores, donde Casemiro parecía un imán. Oblak era más de repeler: una Cristiano y otra a Benzema. Cuando le superaron apareció Savic para poner la cabeza bajo palos y evitar el 1-0.
Quizá era por el sol o por la hora, pero no parecía el gran partido que se esperaba. Ojos entrecerrados por la espesez generalizada, por la imprecisión incluso en pases sencillos y cierta somnolencia en las tribunas. En el intermedio no hubo bocadillo. Lo que apetecía al personal era algo con cafeína, ya fuera un refresco o un ‘expreso’ con hielo.
Arrancó algo más brioso el Real Madrid, con llegadas por banda. Al final, en un tercer balón aéreo llegó el tanto local. Kroos la puso medida y Pepe, libre de marca al soltarlo Juanfran, acertó tras aprovecharse que Savic, delante, midió mal el salto. El Atlético, pastoso, tenía que quitarse el pijama y cierto complejo de inferioridad que muestra en los derbis antes de que su vecino finiquitase el encuentro. Pudo hacerlo Carvajal pero le faltó acierto. Fue menos clara que la que malgastó Torres sólo ante Keylor. Tenía varias posibilidades para definir pero disparó al muñeco según le llegó. Intentaba estirarse el Atlético, sin tanta fe como la de Griezmann, que dejó una plástica chilena invalidada por posición ilegal. En el cuarto de hora final Zidane puso a Isco por Kroos, que había lesionado sin querer a Pepe, pensando en asegurar la pelota. Entonces, cuando Cholo parecía desesperado empató casi de modo inesperado. Correa controló en la zona ancha, ante la ausencia de nadie y buscó el espacio para que Griezmann repartiera los puntos.