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Morata evita el triunfo de James
España y Colombia empatan en una noche amarga para Reina, que falló en los dos goles de los de José Pekerman Pitada a Piqué en cada balón que tocaba.
Marco Asensio conduce el balón ante el defensa de Colombia Óscar Murillo. CRISTÓBAL
JUAN José Lahuerta | MURCIA
España y Colombia empataron 2-2 en una noche amarga para Pepe Reina, que falló en los dos goles del conjunto de José Pekerman en un duelo marcado por la exhibición de James Rodríguez, atenuada por el empate de Álvaro Morata en el último suspiro.
España y Colombia disputaron un partido extraño, lleno de detalles. Por momentos no pareció un amistoso. Hubo mucha intensidad por ambas partes, muchos palos innecesarios y ganas de varios jugadores de buscar una reivindicación. Ese fue el caso de James, que la consiguió.
Pero el choque, como todos, tuvo una víspera. Y como pasa con España últimamente, el día antes estuvo marcado por un tema relacionado con Piqué. En esta ocasión, los cánticos del defensa del Real Madrid Dani Carvajal durante la celebración de la Liga contra el central del Barcelona y la entrevista que concedió éste en la que volvía a hablar del Real Madrid, encendieron de nuevo la mecha.
El lío ya estaba montado y el partido comenzó con los focos puestos sobre Piqué. Hubo división de opiniones, pero claro, los pitidos se amplifican en un estadio. Y Piqué los escuchó durante casi toda la primera parte. Cada balón que tocaba, una pitada.
España completó un partido extraño ante Colombia en Murcia, ciudad históricamente talismán para la selección. Se palpó desde el inicio, al ver que el estadio estaba dividido entre camisetas amarillas y rojas. Y al saber que alguien había robado el bombo a Manolo. Tuvo intensidad, chispa, se adelantó pero regaló dos goles por errores defensivos que le obligaron a cambiar de sistema para evitar la derrota. Y cuando los agoreros afloraban empató el partido sobre la bocina. Como en Wembley. Un empate que deja cosas positivas de cara al duelo trascendental en Skopje, donde deberá conseguir los tres puntos para afrontar la visita de Italia al Bernabéu como primero de grupo. Todo eso sucedió en un amistoso algo bronco en el que vivió el clásico, y cansino, ‘show’ alrededor de Piqué, que cuando tocó el primer balón recibió pito. Luego acto seguido, el resto del público coreó su nombre. La gracia se va estirando demasiado, de modo injustificable porque las aficiones de turno no saben separar las polémicas de club con el apoyo a la selección.