Liga asobal
Un choque de intensidades
El Abanca Ademar comparte números con el Anaitasuna, segundo clasificado y su próximo rival en la liga: ambos tienen 160 goles a favor y 147 en contra.
georgino fernández | león
Por primera vez en las últimas semanas el Abanca Ademar tiene varios días de margen para preparar un partido. Y los quieren aprovechar al máximo porque la próxima cita es de una dificultad extrema: visita el sábado a la ‘Catedral’ para medirse al Anaitasuna, segundo clasificado y único equipo que —junto con el Barcelona— todavía no conoce la derrota en la competición. «El del Anaitasuna es un partido que queremos jugar. En otras temporadas comenzaba de manera irregular pero en esta es todo lo contrario; es un equipo que aspira a luchar por esa segunda plaza que también queremos nosotros», apuntaba ayer el argentino, Gonzalo Carou.
El pivote marista recordó además que, tradicionalmente, el feudo del equipo navarro «se le da muy mal» al Ademar. «Es una cancha muy difícil pero nosotros queremos demostrar allí que seguimos más vivos que nunca en la liga». Todo apunta a que el partido será una auténtica guerra. El Anaitasuna quiere conservar su racha inmaculada y el equipo leonés traerse los dos puntos. Además, ambos tienen ahora los mismos números: 160 goles a favor y 147 en contra.
Carou está convencido de que el partido «será una guerra» con mucha igualdad. «El Anaitasuna —añadió— juega muy bien los minutos finales. Lo ha demostrdo en sus últimos partidos ganando después de remontar hasta cinco goles en contra».
Sin embargo, subraya que es muy difícil salir vivo del ‘infierno verde’ que es la ‘Catedral’ en cada partido. «Hay que estar tranquilos si no se nos dan bien las cosas. La liga es larga, quedan un montón de partidos pero ojalá les descontemos dos puntos».
El equipo, tras tocar fondo ante el Guadalajara, remontó el vuelo en Champions en Rumanía. «Recuperamos mucha confianza —concede— era un partido muy necesario para nosotros porque veníamos fallando lanzamientos y situaciones claras em ataque. Eso no pasó en Rumanía, allí estuvimos muy finos, y en la defensa estuvimos también muy atentos los sesenta minutos. Creo que ofrecimos nuestra mejor versión para demostrar que seguimos siendo un equipo temible».