balonmano. liga asobal
Tiempo de reconstrucción
El Ademar aprovechará el parón para reencontrarse como un equipo fiable.

El técnico del Abanca Ademar tendrá que hacer terapia de grupo esta semana. FERNANDO OTERO
georgino fernández | león
El parón esta semana tanto en la Liga Asobal como en competición europea le viene sin duda muy bien a un Abanca Ademar en sus peores momentos de la temporada. Si con las derrotas ante el Elverum y el Guadalajara saltaron algunas alarmas después de la debacle en Pamplona frente al Anaitasuna se encendió la luz roja con toda intensidad. Y el primero en asumirlo y reconocerlo fue el técnico, Rafa Guijosa.
«Ha sido un partido desastroso.
Este es un equipo ejemplar que trabaja muy bien y no valen excusas. No puede ser, hay que dar más, somos el Ademar, no podemos perder así», comentó gráficamente al final del encuentro.
Por eso ahora se abre un momento para hacer terapia de grupo, para que el Ademar se vuelva a reencontrar como el equipo competitivo que sin ninguna duda es. Porque si algo parece claro es que este equipo tiene mucho más recorrido y mucho más empaque de lo que se vio en esos tres partidos.
El propio entrenador marista lo ha subrayado en más de una ocasión cuando las cosas peor han pintado. «Creo en este equipo, en estos jugadores y en el balonmano que hacemos», enfatizó Rafa Guijosa para dejar claro que la solución está en casa, en el seno del grupo, sin disonancias.
Por eso, todo hace indicar que la terapia de grupo que se aplicará en el vestuario marista irá encaminada en dos direcciones: trabajar todavía más para mejorar los detalles más débiles del equipo y enviar unmensaje de refuerzo a la confianza de los jugadores. Da mejor resultado que el camino de rompe y rasga.