Un corredor que no ha olvidado su faceta en la alta competición
Cuando llegó a Kuwait Eduardo Valcarce tenía una cosa clara. A su faceta de preparador físico que había aprendido en España iba a unir la de deportista. Eso sí, empleando menos tiempo para entrenarse pero sin aparcarla de manera definitiva. Para enseñar a estar en forma hay que dar ejemplo y el berciano practica con ello. Residente en Salmiya, una de las zonas más residenciales de Kuwait, cerca de la playa, su trabajo lo desarrolla en Spark Athletic Center que se encuentra en Suwaikh, un área industrial que actualmente se está revalorizando por la cercanía del aeropuerto y nuevas carreteras que están construyendo. Apenas tarda 30 minutos en llegar al trabajo o incluso algo más dependiendo del tráfico. Pero eso no es obstáculo para que Valcarce realiza de forma rutinaria un desplazamiento que le lleva a su espacio de trabajo. Allí, entre pesas, bicicletas, cintas de correr y mancuernas se encarga de planificar la puesta a punto de la decena de deportistas que requieren de su experiencia para mejorar su físico. Desde aquellos que lo hacen con el propósito de salir de unos hábitos que en el país asiático presentan altos índices de obesidad a otros, también en un porcentaje destacado, cuyo propósito es crecer a nivel deportivo para afrontar diferentes competiciones. Desde las atléticas a otras disciplinas pero siempre con el sello de un Eduardo Valcarce que a pesar de su intensa actividad también encuentra tiempo para salir a correr. Incluso en competiciones donde su calidad le ha permitido optar y también llevarse algún triunfo. Al menos mientras siga en Kuwait no perderá la costumbre de calzarse unas zapatillas y correr. No sólo entrenar. Dos cosas que ya ha demostrado que se le dan bien.