BALONMANO | COPA ASOBAL
Ademar: por fin se rompió la maldición
El Ademar apea al Anaitasuna (24-23) y se cita con el Barça esta tarde en la final de la Copa Asobal después de tres intentos fallidos consecutivos en León
La plantilla del Abanca Ademar feliz al final del partido celebrando el triunfo en el centro de la pista. MARCIANO PÉREZ
georgino fernández | león
A la cuarta fue la vencida. En las tres ediciones anteriores disputadas también en León la Copa Asobal había sido un trago amargo para el Abanca Ademar, que se quedó en cada una de ellas apeado en las semifinales. Ayer la suerte cambió y la moneda salió cara por fin. Sobreponiéndose al cansancio —el equipo está con la gasolina justa— y a la baja de dos jugadore con un peso importantes como Sebas Simonet y Jaime Fernández el Abanca Ademar derrotó en un final agónico y en el último minuto al Helvetia Anaitasuna (24-23) para meterse en la final de la Copa Asobal donde hoy (16.45) tiene una cita con el Barcelona que literalmente pasó por encima del Guadalajara en la otra semifinal (36-22).
Todo auguraba un envite sufrido y así fue Pese a que el Ademar estuvo por delante casi siempre y llegó a tener ventajas de hasta tres goles el Anaitasuna le obligó al máximo.
De entrada, Rafa Guijosa puso un siete un tanto atípico con Biosca en la portería y Rodrigo en el central por la baja de Simonet por una lesión muscular (rotura en los isquiotibiales). La primera jugada dejó claras las señas de identidad del Ademar con un robo de balón atrás de Carou atrás y salida en contraataque que culminó Mario López.
Tal vez fuese premonitorio pero ellos dos fueron determinantes en el billete a la final. El pivote argentino se multiplicó en defensa; estuvo contundente, desbarató muchos pases a los pivotes navarros y bloqueó además varios lanzamientos. Su labor es oscura, de la que la grada pocas veces jalea. pero ayer sin ese trabajo de Carou no se hubiera logrado. En 22 minutos el Anaita sólo había hecho seis goles.
Mario López volvió a realizar un enorme partido en ataque. Sin adornos y siendo directo al encarar la portería fue junto con Costoya (siete tantos cada uno) el máximo realizador del Ademar. Sus contras desestabilizaron siempre al Anaitasuna que se mantenía con sus extremos Goñi y Etxeberría.
A Carou y a Mario se uniría también Nacho Biosca que ayer jugó todo el partido. El asentamiento del meta catalán es indiscutible. Su gran nivel de acierto en la primera parte donde incluso paró un par de penaltis permitió al Ademar irse con ventaja de tres goles al final de los primeros treinta minutos (15-12). Indudablemente también ayudó la roja directa a Filipe Mota por estrellar un balón en la cara de Biosca en el lanzamiento de un penalti.
El arranque de la segunda mitad vino con nubarrones. Un parcial de 0-3 pone otra vez las cosas en tablas en menos de tres minutos y el meta navarro Sergey empieza a dejar claro porqué Ribera le ha convocado con la selección. Balenciaga maneja con mano maestra y el Ademar lo pasa mal. La igualdad es total. Con 22-21 se llega al minuto 25. El Anaita empata y Costoya da una nueva ventaja a falta de dos minutos. Mikel Aguirrezabalaga empata de nuevo 23-23 y se entra así en el último minuto. Costoya tira de garra y bate de nuevo a Sergey. Y en el último tiro de Mikel surge enorme Biosca. Parada y billete a la final.