Un doble penalti decisivo
Portugal estrena su palmarés europeo tras vencer a España en la prórroga Coelho sella el triunfo a 56 segundos del final.
La selección española se tuvo que conformar con el subcampeonato de Europa. IGOR KUPLJENIK
Iñaki Dufour | LIUBLIANA
Dos goles de Bruno Coelho, el primero para forzar la prórroga y el segundo, definitivo, de doble penalti a 56 segundos del final del tiempo extra, frustraron a España en la final de la Eurocopa, ganada por primera vez por Portugal contra los contratiempos, como la lesión de Ricardinho al vencer por 3-2.
Cuando el mejor jugador de fútbol sala del mundo ya no estaba sobre la pista, dañado en su tobillo en el inicio del segundo periodo de la prórroga, una falta de Solano en campo contrario provocó el doble penalti de la selección lusa y el detalle que definió el encuentro, con el certero tiro de Bruno Coelho.
Portugal ya inició el partido como un juego de fallos. Ahí entendió que estaba su encuentro. El primero, cuando Miguelín perdió un balón en su campo ante la presión rival, lo aprovechó Ricardinho. No perdona nunca el mejor jugador del mundo ante una ocasión así, solo ante Paco Sedano, al que batió con un potente derechazo.
Una advertencia para España, penalizado por un nuevo error en la salida de la pelota; un partido que definió un detalle: una falta y un doble penalti transformado por Bruno Coelho cuando los penaltis parecían el destino del choque.