España repite con Beirán
Javier hace historia al convertirse en el cuarto hijo que emula a su padre, la plata olímpica José Manuel, en la selección nacional.
José Manuel y Javier Beirán tienen además de en común los genes, el jugar con la selección. DL/MEDINA
MIGUEl ÁNGEL TRANCA | LEÓN
Hace algo más de 33 años el alero leonés José Manuel Beirán disfrutaba de la gloria en unos Juegos Olímpicos en los que junto a los Corbalán, Solozábal, Iturriaga, Epi, Margall y Jiménez subía al segundo peldaño del podio en Los Ángeles. Aquel día se convertía en uno de los nombres que escribieron con letras de oro el camino del deporte de la canasta en España.
Y como de tal palo,... tal astilla, su hijo Javier también ha podido vestir la camiseta de la selección. Precisamente lo hará hoy en Minsk en el encuentro de clasificación para el Mundial que España afrontará ante Bielorrusia. Cuando salte a la pista Javier, nacido en Madrid pero con genes leoneses por su padre, hará historia al convertirse en el cuarto jugador que emula a su padre como internacional. Hasta el momento sólo tres apellidos pueden presumir de ello, los Jofresa con Josep María y su hijo Rafa, los Laso con Pepe y su hijo Pablo, actual entrenador del Real Madrid, y los Soler en este caso con el progenitor José María y su vástago Jordi.
Javier y su padre José Manuel engrosarán hoy esta selecta lista de padre-hijo en el combinado nacional, algo que para Beirán le llega con 30 años y en uno de sus mejores momentos deportivos. Bien es cierto que pudo suceder antes, el pasado año, aunque unos problemas físicos impidieron que este alero del Iberostar Tenerife disfrutara de la condición de internacional absoluto. Eso sí, como sub-20 ya disputó partidos con la selección nacional.
Por el momento el camino de Javier se reduce a esta convocatoria aunque no descarta seguir en próximas llamadas del seleccionador. Llegar a alcanzar el currículum de su padre va a resultar complicado, máxime si este cuenta con un éxito al alcance de pocos, una medalla olímpica.
En lo que sí coincide es en alguna de las camisetas que su padre ha vestido. La del Real Madrid aunque José Manuel lo hacía en el primer equipo mientras que Javier se formaba en la cantera aunque tenía que buscarse otros horizontes como el Estudiantes y el Gran Canaria antes de llegar a un Iberostar Tenerife en el que precisamente su progenitor militó en la última parte de su carrera profesional como baloncestista.
Hoy sumará otra camiseta, la de la selección española de baloncesto en la que buscará ser protagonista en una ventaja FIBA que debido a las ausencias de los primeros espadas ha podido tener un hueco, ganado eso sí por su calidad y protagonismo en un Iberostar Tenerife en el que está firmando unas campañas sobresalientes tanto a nivel individual como de equipo.
«Es un orgullo poder defender la camiseta de la selección como en su día hizo mi padre», precisaba Javier cuyas evoluciones en la pista de Minsk presenciará su padre desde la televisión. Reviviendo días pasados y disfrutando con el éxito de su vástago.