BALONMANO | LIGA DE CAMPEONES
Una fiesta digna de la mejor afición
Cerca de 3.500 leoneses se dejaron el alma para llevar en volandas al Ademar
MARCIANO PÉREZ
PABLO RIOJA | LEÓN
Sobresaliente la afición del Abanca Ademar en una fiesta a la que también se sumaron los cerca de cien seguidores del Montpellier desplazados a la capital. Ni un segundo de relajación en las gradas, ni una mala palabra. Todos pusieron de su parte para trasladar con maestría el espectáculo a la cancha, donde la intensidad de ambos conjuntos y sobre todo el fair play digno del mejor balonmano hicieron que el de ayer pase a engrosar la lista de los grandes partidos jugados en el Palacio. Los cerca de 3.500 aficionados que no quisieron perderse la cita europea de los ademaristas supieron levantar a los de Rafa Guijosa en los peores momentos, sobre todo cuando los galos parecían romper el encuentro en los últimos minutos de la segunda parte. Pero si en el ADN del Ademar no cabe la palabra rendición, mucho menos en una hinchada que jamás falla, ni siquiera cuando la gesta se antoja complicada.
Junto al Abanca Ademar quisieron estar también Manolo Cadenas y el seleccionador español, Jordi Ribera, que desde sus asientos fueron testigos de la garra leonesa. Ambientazo de principio a fin para ponerle la guinda a uno de los mejores partidos de los de Guijosa esta temporada.
El León no pudo comerse a uno de los gallos de la máxima competición europea, pero aún se prestará a una segunda batalla a vida o muerte en apenas una semana. Lástima no tener la infraestructura necesaria para que la afición leonesa se desplace a Francia en masa. Pero su alma estará allí gritando eso de ¡Ademar hasta la victoria! para que nadie dude de que en León, cuando se trata de balonmano, el respetable nunca se borra.