Guadalajara, el primer escollo rumbo a la final
El Abanca Ademar se juega hoy ante los manchegos una plaza en semifinales «Estamos fuertes», señala Guijosa.
Los entrenadores, con Rafa Guijosa en el centro, posan con la Copa del Rey. ASOBAL
PABLO RIOJA | LEÓN
Con la lucha por la segunda plaza de la Liga Asobal al rojo vivo cuando aún restan dos jornadas y en uno de los mejores momentos de la temporada, el Abanca Ademar cambia el chip por unas horas para afrontar su debut de hoy en la Copa del Rey —a las 18.30 horas en Movistar Plus— frente al Guadalajara. Un «duro rival» que se convierte en la primera piedra de los leoneses en el camino hacia una soñada final que toda la plantilla ansía disputar el domingo. Pero, como viene advirtiendo el entrenador marista desde hace días, nadie piensa más allá de este primer partido. «Estamos fuertes y nos ilusiona esta competición porque hay un título en juego pero debemos ir paso a paso».
El conjunto marista, cuyo primer objetivo es asegurar la segunda plaza liguera que ahora ocupan y que les daría el billete para la Liga de Campeones la próxima campaña, son también ambiciosos en una Copa donde no alcanzan la final desde 2010 cuando perdieron en Antequera (Málaga) ante el Barcelona, mismo rival que, a priori, se encontrarían si alcanzan la final.
El Abanca Ademar cuenta en su palmarés con una Copa del Rey que conquistó en el año 2001 en Torrevieja (Alicante) tras vencer al desaparecido Ciudad Real (31-28) en una competición en la que debutaron los noruegos Stian Vatne y Cristian Kjelling, fundamentales ambos para la conquista del trofeo. Un título que se antoja lejano y que motiva especialmente a los de Rafa Guijosa, que saldrán al cien por cien ante Guadalajara para evitar sorpresas. Y es que si algo ha pasado factura a los leoneses este año son los enfrentamientos donde no salieron con la tensión necesaria desde el primer minuto a último. Tanto los jugadores como el cuerpo técnico saben de la importancia del torneo y encaran esta fase final convencidos de sus posibilidades.
Desde aquella victoria en Torrevieja esta competición les ha sido esquiva sin lograr llegar a la jornada final, incluso la temporada pasada cuando albergaron la Copa del Rey y fueron eliminados en la primera ronda por el Helvetia Anaitasuna, que luego cayó a manos del Naturhouse La Rioja, precisamente una eliminatoria que abrirá este año la fase final de Madrid y cuyo ganador se medirá al del encuentro de leoneses y alcarreños.
El Abanca Ademar tan solo cuenta con la baja por lesión del lateral Juanjo Fernández, todavía en periodo de recuperación por la intervención quirúrgica sufrida en el tobillo derecho y que le impedirá estar esta temporada con el equipo en el que permanecerá dos campañas más tras su renovación. El resto están disponibles para un Guijosa ambicioso en su tierra, pero que es consciente del peligro, en primer lugar del rival con el que debutan, un Quabit Guadalajara que arrastra una trayectoria pésima con tan solo un empate sumado en las últimas nueve jornadas de Liga. De hecho, después de ganar con comodidad al Ademar en León en la primera vuelta (20-26), el equipo de Guijosa se desquitó en la vuelta (31-34), dando comienzo al declive del conjunto de César Montes que ha pasado de ser segundo e incluso arrebatar el primer punto al Barcelona después de más de cuatro años a descolgarse hasta la octava posición. Si los ademaristas consiguen eliminar al Guadalajara este viernes, mañana se medirían al vencedor del Balonmano Logroño-Anaitasuna, que inaugurarán la competición a partir de las 12.30 horas en el Madrid Arena. Podría darse el caso de que el Ademar se mida a los riojanos dos veces en una semana, en una hipotética semifinal de la copa —este sábado a las 17.00 horas— y dentro se siete días en el Palacio de Deportes en un choque casi definitivo por la segunda plaza de la Liga, principal reto de los leoneses este año. Pero hasta entonces, el Abanca Ademar saltará hoy a la pista convencido de que puede hacer un gran papel en la Copa del Rey.