El Espanyol asalta el Wanda
El Atlético de Madrid acusa la resaca europea y firma un partido decepcionante, ajeno a su nivel, ante su afición.

Los jugadores del Espanyol celebran el gol anotado por el delantero brasileño Léo Baptistão. BALLESTEROS
iñaki dufour | madrid
El Atlético de Madrid asumió la resaca europea con un partido decepcionante (0-2), ajeno a su nivel en todos los sentidos en el estadio Wanda Metropolitano frente al Espanyol, que le puso más tensión, más ambición, se encontró el 0-1 en propia puerta de Stefan Savic y sentenció con el 0-2 de Leo Baptistao.
Un partido inconcebible, posiblemente, sin el precedente del duelo del pasado jueves contra el Arsenal, sin la acumulación de encuentros de las últimas semanas, si en juego en la Liga hubiera algo más que la segunda posición para el Atlético y si no estuviera ahí delante, a una semana y media, la final de la Liga Europa.
Porque el Espanyol, sin nada en juego, fulminó en el segundo tiempo las imponentes marcas del equipo rojiblanco en su estadio, sin derrota en sus últimos trece partidos en el Wanda Metropolitano y sin goles en contra en los doce más recientes, de los que ganó once, hasta la irrupción del equipo blanquiazul, un vencedor eficaz.
Aunque el Atlético aún tiene que cerrar la segunda plaza, la competición europea, con la final del 16 de mayo en Lyon, está muy presente en cada decisión del técnico en las últimas jornadas. Rotó después del partido de ida con el Arsenal. También este domingo tras el duelo de vuelta para dosificar, primero, y refrescar, después.
Removió el sistema, del 4-4-2 a los tres centrales a los que recurre recientemente, y el once, del que cambió a cinco futbolistas respecto al choque del pasado jueves. Uno era obligado por sanción, Diego Costa; los otros cuatro respondían a descanso: Gabi, Godín, Saúl y Griezmann.