Balonmano ■ Liga Asobal
La última misión de Cupara
El portero del Ademar reconoce que sufrió mucho ante Logroño y espera que contra Valladolid logren el objetivo.

Cupara se despidió de la afición el sábado en el Palacio. JESÚS F. SALVADORES
c. a. | león
El guardameta del Abanca Ademar Vladimir Cupara reconoció la dificultad del encuentro disputado por su equipo ante el Ciudad de Logroño (23-23) y que fueron los sesenta minutos más sufridos de su vida.
El internacional serbio, que se despedía de la afición ademarista después de tres temporadas en el equipo, calificó el partido ante el conjunto riojano como «loco, sin dominio claro de ninguno de los dos equipos y siempre con la incertidumbre del resultado, por lo mucho que había en juego».
Una acción del portero balcánico en los segundos finales, que luego propició el tanto al contragolpe de Mario López, fue crucial para que su equipo arrancara un punto que puede valerle la Liga de Campeones siempre que venzan el sábado en el pabellón «Huerta del Rey» al Atlético Valladolid Recoletas.
De cara al duelo autonómico, Cupara señaló que «a pesar de la dificultad del rival, hay que demostrar que Ademar es un equipo grande, que se juega un premio muy importante y demostrarlo desde el primer minuto». Sobre su emotiva despedida afirmó con rotundidad que llegó al equipo «siendo un niño para salir siendo un jugador de balonmano».