Reencuentro de frustrados
Inglaterra y Bélgica vuelven a cruzarse para decidir el tercer puesto del Mundial.
s. aparicio | San Petersburgo
«El partido por el tercer puesto es una completa estupidez». Una leyenda del fútbol inglés como Alan Shearer criticaba la final de consolación del Mundial de Rusia que disputarán Inglaterra y Bélgica en San Petersburgo (16.00 horas, Cuatro). Será el único encuentro que se repita en esta Copa del Mundo —algo que no ocurría desde que Turquía y Brasil lo hicieran en Corea y Japón 2002— porque las dos selecciones que cayeron en semifinales se volverán a ver las caras 16 días después de que se enfrentaran en la fase de grupos. Si entonces el duelo decidió quién era primero, ahora el objetivo será terminar tercero, un éxito para los ‘diablos rojos’ porque significaría la mejor clasificación de su historia en un Mundial, mejorando la cuarta plaza de México 1986; y también para los ‘Pross’, que no llegaban a semifinales desde Italia 1990, cuando terminaron cuartos tras ceder este duelo con Italia.
Pero una vez que el balón comience a rodar nadie pensará en ello y sólo tendrán el objetivo de ganar. Aquel día en Kaliningrado tanto Gareth Southgate como Roberto Martínez pusieron en el césped a jugadores poco habituales y el triunfo cayó del lado belga gracias a un gol de Adnan Januzaj. Los ‘diablos rojos’ volverán a apostar por la solidez defensiva liderada por Thibaut Courtois y los británicos mantendrán su once de lujo.