Cistierna rumbo a un final para ‘gallos’
La segunda etapa del tríptico astur-leonés augura batalla de altos vuelos.
MIGUEL ÁNGEL TRANCA | SABERO
Cistierna regresa a la Vuelta dos años después y lo hace, como ya sucediera en su estreno en la carrera, para convertirse en una jornada también de alta montaña y en la que los favoritos volverán a probarse tras las escaramuzas de un día antes en La Camperona.
La decimocuarta entrega de la Vuelta 2018 será la segunda de las tres etapas concatenadas en el tríptico astur-leonés, un tramo clave de la carrera que visita el puerto de Les Praeres (primera categoría), otra subida vertical y en este caso inédita en la tercera grande por etapas. Antes el pelotón saldrá de una localidad como la de Cistierna que hermanada en las dos últimas entregas por suelo leonés con la cima de Sotillos de Sabero, apuntalará el protagonismo de la montaña leonesa, en este caso de la Oriental. Además, durante cerca de 60 kilómetros hasta el puerto de San Isidro las carreteras de la provincia acogerán el transitar de un pelotón que con 169 unidades (salvo que a última hora el desgaste de la jornada de ayer pase factura a algún ciclista) apenas dejará unos kilómetros a la tregua para pasar al ataque en otra fase inicial en la que se esperan continuos ataques hasta que pueda conformarse un grupo de fugados. Eso sí los equipos de los ‘gallos’ no se ponen exigentes y cortan de raíz cualquier intento que pueda convertirse en perjudicial.
De Cistierna a Sabero pasando por Saelices y Olleros, otras localidades por las que pasarán los protagonistas de la Vuelta a España serán Sotillos, Llama, Grandoso, Boñar, Remellán, Puebla de Lillo, Isoba y el Puerto de San Isidro para adentrarse ya en suelo asturiano rumbo a Les Praeres de Nava donde está ubicado este final inédito tras 167 kilómetros con poco tiempo para el respiro.
Enclavada en la Sierra de Montemayor, la de Les Praeres es una ascensión de alta exigencia de 4.000 metros al 12,5 por ciento y con rampas de hasta el 17, según el libro de ruta de la Vuelta. Aunque otras fuentes aseguran que hay tramos superan el 20 ciento.
No será ese exigente ascenso la única dificultad seria que deberán superar los corredores durante el recorrido de 167 kilómetros con salida en Cistierna. Aunque no será hasta Asturias cuando el pelotón se enfrente a los puertos puntuables de la jornada. Antes de Les Praeres, un Segunda, otros dos de Primera y uno de Tercera.
Abrirá las hostilidades el Puerto de San Isidro (2ª; 11 kilómetros al 3 por ciento); luego la carrera irá en bajada hasta encontrarse con dos Primeras, La Colladona (5,3 kilómetros al 8,1 y pendiente máxima al 11,14) y La Mozqueta (6,5 al 8,7 y 10), y finalmente el Tercera Alto de la Falla situará a la etapa al pie de Les Praeres, en Nava. Allí se vivirá otro final espectacular en el que los ‘gallos’, a buen seguro, pasarán al ataque.