El Madrid añora los goles de Cristiano
Los blancos encadenan dos jornadas de Liga sin ver puerta, algo que no ocurría desde la 2011-12 Ningún atacante asume el papel goleador que tenía el portugués.

Bale, que se lesionó ante el Atlético de Madrid, no ha hecho olvidar a Cristiano. RODRIGO JIMÉNEZ
óscar bellot | madrid
Cuando Cristiano Ronaldo consumó su fuga a la Juventus, hasta el menos avispado podía vaticinar el mayúsculo problema que se le presentaba a Julen Lopetegui. Acostumbrado a cabalgar a lomos del insaciable portugués, el trece veces campeón de Europa veía partir una media de 50 tantos por temporada. La directiva, que abrió las puertas al estandarte luso, lanzó un mensaje que no pasaba de ser una mera profesión de fe.
Argumentó el club que la orfandad quedaría rellenada por el paso delante de estrellas que habían vivido a su sombra como Gareth Bale, Karim Benzema o Marco Asensio. Pero las primeras jornadas de Liga han venido a dar la razón a quienes avisaban de lo enrevesado que era cauterizar tamaña herida. Negado de nuevo ante el Atlético, el Real Madrid firmó su segundo partido consecutivo sin ver puerta en el torneo doméstico, algo que no ocurría desde septiembre de 2011, cuando José Mourinho tutelaba su destino. Fue la única ocasión en la ‘era Cristiano’ en que se enlazaron dos jornadas de sequía. La cuenta se eleva a doce dianas en el campeonato, dato no demasiado alarmante dado que sólo es una menos de las que acumulaba que a estas alturas del curso pasado, pero que sí se torna en preocupante atendiendo al bajón de productividad registrado en los cuatro últimos encuentros, en los que sólo ha ‘vacunado’ dos veces al rival.
El Real Madrid calca el balance de las siete primeras jornadas que firmó con Zinedine Zidane la temporada pasada: cuatro victorias, dos empates y una derrota. Pero entonces el Barcelona de Ernesto Valverde llevaba un pleno de victorias y ya batían tambores de guerra en Concha Espina. Ahora los azulgrana flojean, con la misma trayectoria que el equipo de Lopetegui, dibujando una cabeza de la tabla constreñida y aliviando las urgencias del eterno rival. Mal harían en Chamartín agarrándose a semejante consuelo. Las penas de Can Barça no pueden opacar el necesario debate de puertas adentro para recuperar el que había sido santo y seña de los blancos los últimos cursos: una pegada a prueba de bombas.
Lopetegui sabía lo que se le venía encima el pasado 10 de julio, día en que se oficializó el adiós de Cristiano.
Otras opciones
El guipuzcoano trató de convencer a la directiva de la necesidad de fichar un goleador, pero en la planta noble fueron remisos hasta que, a base de insistir, optaron por recuperar a Mariano. Para entonces Benzema y Bale estaban respondiendo a las expectativas, con cuatro goles del francés en las tres primeras jornadas y tres del galés. Ni uno ni otro han vuelto a mojar desde entonces -el extremo sí lo hizo ante la Roma en la Champions- y el Madrid se ha quedado seco. De los diez goles en los tres primeros duelos se ha pasado a dos en los cuatro siguientes.
Los blancos elevaron sus prestaciones ante el Atlético, pero el mayor vigor competitivo no sirvió para obtener un triunfo que le es esquivo al Real Madrid.