El clásico como fecha tope
Florentino mantendrá a Lopetegui al menos hasta el partido ante el Barcelona del próximo 28 de octubre.
Lopetegui da órdenes a sus jugadores durante el partido ante el CSKA de Moscú. YURI KOCHETKOV
Melisa Cabaleiro | Madrid
La derrota del Real Madrid en Mendizorroza fue el último capítulo de una mala racha que viene prolongándose desde el doloroso correctivo del Sevilla en el Sánchez Pizjuán. Diez días negros en los que el conjunto blanco ha sido incapaz de ver puerta, una pesadilla de la que tampoco fueron capaces de despertar en el feudo vasco.
Nadie podía imaginar un tropiezo ante el Alavés, más aún cuando volvía Gareth Bale, descansado al haber quedado fuera de la convocatoria en Champions. Sea como fuere, el Real Madrid acumuló su cuarto partido sin marcar. Cerca de siete horas sin gritar gol.
Si bien, solo ocho jornadas de Liga y dos de Champions —la primera de todas ellas, ante la Roma, muy exitosa para el equipo hace menos de 20 días— no pueden ser suficientes para juzgar si un entrenador está capacitado o no para llevar las riendas de un equipo. Así lo piensa Florentino Pérez que no medita cambiar al preparador y confía en que tras el parón, el equipo vuelva al redil ganador. De hecho, hay plena confianza en que si ante el Victoria Plzen y el Levante en casa se cosechan resultados positivos, el equipo podrá ser capaz de jugar con carácter y vencer en el Camp Nou el 28 de octubre.
El club, pese a la desilusión del inicio liguero, está convencido de que todo lo malo que podía pasar (en forma de lesiones e infortunio de cara) ya ha sucedido, que lo importante es dejar los fantasmas atrás y recuperar la identidad de principios de temporada. Esa buena imagen con la que el club blanco comenzó ganando al Getafe y goleando a Girona y Leganés antes de la exhibición coral ante la Roma.
Una victoria en Barcelona podría volver a cambiar toda la perspectiva. Pero una derrota, sobre todo si es abultada, agotaría el crédito que aún le queda a Julen Lopetegui en la casa blanca. En este sentido, el cuerpo técnico está convencido de que hay que hacer una serie de modificaciones que servirían para agitar la coctelera. Aunque sean dolorosas. En la planta noble ahora si se considera la posibilidad de fichar en el mercado de invierno a un mediocentro y a un lateral izquierdo, para tener recambios de calidad que permitiesen rotar con mayor facilidad.