Victoria de valentía de Cea
Los jugadores de la Cultural celebran la victoria del equipo leonés sobre el Inter de Madrid en un partido de clara superioridad local. JESÚS F. SALVADORES
ÁNGEL FRAGUAS | LEÓN
A la Cultural le bastó con estar mejor situada sobre el terreno de juego para llevarse una victoria cómoda por 3-1 frente al Inter de Madrid, en un partido en el que los madrileños apenas jugaron con idea de llevarse los tres puntos del Reino de León, pese a que partieron con la fe de frenar al equipo rival y, a su vez, evitar el ataque culturalista con una presión muy adelantada. La Cultural con un juego demasiado desequilibrado entre las tres líneas, además muy distantes, apenas sembró el peligro en la defensa visitante durante la primera fase del encuentro. Con el paso de los minutos, la Cultural se fue acercando cada vez más al área visitante, hasta que Aridane estrenó el marcador, más por indecisiones de un contrario en muchos momentos del choque sin seguridad atrás. Después del tanto del delantero canario, la Cultural volvió a mostrar la línea irregular que lleva desde el principio de la temporada, aunque en esta ocasión se encontró con un rival que tampoco hizo demasiado juego en el campo para haber merecido otro resultado. Así finalizó la primera parte.
Nada más comenzar la segunda mitad, el equipo leonés se encontró con un penalti que transformó en gol Hugo Rodríguez. Ahí acabó el partido. El rival ya no hizo nada por levantar el encuentro. Se desmoronó por momentos hasta que apareció en el césped Cedrick, que creo goteras en la defensa culturalista. La Cultural fue dejando pasar los minutos sin apenas llegadas peligrosas. Solo Zelu por su banda se mostró como el jugador más incisivo por parte de la Cultural para llegarse a los últimos compases del encuentro con ese 2-0 tranquilizador, que posteriormente incrementó Samu Delgado con el tercero tras mostrar el mejor detalle de un partido gris. Y ya en tiempo de descuento redujo las distancias en el marcador el futbolista visitante Rubén Ramos. La Cultural, pese a la victoria conseguida en su propio terreno de juego, mucho habrá que mejorar en cuanto a juego para convencer a una afición que no ve con buen ojo el entramado de Víctor Cea.
Mientras tanto, al preparador madrileño le dan la razón los cambios en el equipo a las ‘vacas sagradas’ tras la nueva victoria frente al Inter de Madrid (3-1), ya que el entrenador en su fuero interno y también el resto de su cuerpo técnico a buen seguro que creen que pueden haber sido demasiado fieles a los futbolistas que jugaron en Segunda División, pero que nadie se olvide que consumaron el descenso a Segunda División B y siguen cobrando con nóminas de plata.
Víctor Cea, a quien la cúpula de la Cultural y Deportiva Leonesa dio un voto de confianza la pasada semana, motivado por los buenos resultados, sigue siendo fiel a sus ideas. Y en su planteamiento como entrenador se imponen sus criterios y las de sus asesores deportivos para llegar a dónde quiere llegar. De momento, sumó tres puntos necesarios frente a un Inter de Madrid que no demostró en el Reino de León su posición en la clasificación del Grupo I de Segunda División B. Su exposición de juego y su dibujo táctico según transcurren los partidos parecen más claros. Quiere acoplar su engranaje que todavía chirría, aunque los resultados le están dando un tiempo de oro para seguir afilando un bloque que juega con las líneas demasiado distantes entre sí para desarrollar un juego más combinativo y así menos previsible del que sale por las botas de sus jugadores.
VICENTE ROMERO, su aliado
Con el regreso al equipo después de algo más de tres meses y tras recuperarse de su lesión, Vicente Romero será el mejor apoyo de Víctor Cea para asentar su estructura futbolística tanto atrás como en la salida del balón, con más criterio. Mientras tanto, a Cea hay que alabarle su valentía para atreverse a desenmascarar a los que racanean al equipo que les paga. Y además bien y mucho.