A un triple de la victoria
Reino de León muestra su mejor cara frente al Estudiantes Lugo El lanzamiento final de Miguel Domínguez no encontró premio.
Javier López anotó nueve puntos para los leoneses. FERNANDO OTERO
M. ÁNGEL TRANCA | LeÓN
Reino de León se quedó a un suspiro de estrenar su casillero de triunfos. Después de cuatro jornadas en blanco y con nuevo inquilino en la dirección técnica, Fermín Hueso, los leoneses sacaron a relucir su mejor versión para tutear al colíder Estudiantes Lugo al que obligaron a dar todo de sí para no caer derrotado en el Palacio (67-69).
Se esperaba un partido complejo para los locales frente a un enemigo que acumulaba tantos triunfos como encuentros disputados. Lo fue pero también el buen papel de un Reino de León que a pesar de ver como a los cinco minutos su desventaja en el electrónico se iba a los cuatro puntos (6-10) y que tras otros cinco tampoco lograba dar caza a su oponente (19-25), en el estreno del segundo cuarto un parcial favorable situaba a los locales a un suspiro (28-29). A partir de ahí y hasta el descanso la igualdad iba a ser latente con intercambio de canastas y un predominio de las defensas para irse a vestuarios con empate a 37. La situación no iba a cambiar hasta el final. Y eso que el rebote se decantaba claramente para el Estudiantes que con sus hombres altos dentro de la zona marcaba el paso.
El Reino de León contrarrestaba esta circunstancia con un mejor porcentaje en el tiro y también con la fiabilidad de sus hombres de perímetro. Eso llevó a un marcador igualado e incierto. Con 67-69 los visitantes saboreaban el triunfo que les consolidaba en la primera plaza. Pero tenían que sufrir el último intento de los locales en un lanzamiento triple de Domínguez que el aro escupía. De haber entrado los locales habrían logrado su primera victoria de la Liga que por juego y constancia merecieron.