FÚTBOL | SEGUNDA DIVISIÓN B
Sólo cinco han visto puerta
La Deportiva sufre la falta de gol, acentuada con la complicación del calendario Tres cuartas partes de la plantilla blanquiazul no ha marcado ni un solo gol.
Dani Pichín marcó en los tres primeros partidos de casa, pero después no ha vuelto a hacerlo. L. DE LA MATA
La cuestión del gol es el debe de la Deportiva en lo que va de Liga, sobre todo de un tiempo para aquí, justo cuando comenzó esa fase de campeonato de la que hablábamos en estas líneas el 9 de octubre, cuando el calendario empezaba a endurecerse. En los siete partidos disputados desde entonces la Ponferradina sólo hizo gol en dos de ellos: ante los filiales de Real Madrid y Atlético. Y ni siquiera ello le valió para sumar seis puntos.
¿Hay Yuridependencia? ¿Y Pichindependencia? Quizá no, pero los que defienden esa teoría, tienen argumentos para defenderla. Entre ambos han marcado 12 goles y la Deportiva lleva 16 a favor, cero en las últimas tres fechas. Si tenemos en cuenta que el San Sebastián de los Reyes se metió un gol en propia meta a tiro del propio Dani Pichín, quedan sólo otros tres goles que se reparten entre Fran Carnicer, Ríos Reina y Óscar Sielva. Si quitamos a los porteros, hay casi una quincena de futbolistas del plantel que no han visto puerta, entre ellos algunos que juegan en posiciones de vanguardia. Y cuantas más jornadas pasan sin que se estrenen, más se focaliza las miradas, ahora que los resultados no son favorables, en jugadores como David Grande, a pesar de su arduo trabajo en ataque. El madrileño marcó siete goles la pasada temporada (tres a estas alturas de Liga) y diez la anterior (cuatro).
No es que no se llegue o tratar de ver que en los tres últimos partidos no se ha llegado, porque es mentira. Puede que contra Cultural y Artístico Navalcarnero se llegase poco o muy poco, aunque se pudieron ganar los dos partidos. Hasta ahí, vale. Pero la Deportiva llegó de sobra en el duelo de Salamanca contra Unionistas. La Deportiva jugó su mejor partido de la Liga como visitante ante el conjunto que trata de mantener el recuerdo de lo que fue la Unión, y el segundo mejor de la Liga por detrás del que le midió al Castilla. Un Castilla que hizo frente a la Deportiva, que pudo ganar y que perdió, pero que no pasó por encima del cuadro berciano, aunque sí ha sido el que más cara le ha plantado por ahora. Volviendo a Salamanca, la Deportiva pudo golear. Y obviando la frase cada vez más manida en el fútbol de que en el fútbol no valen de nada o no existen los merecimientos, la Deportiva mereció ganar. Tuvo a Unionistas en su campo en toda la segunda mitad y en buena parte de la primera. Y llegó y creó ocasiones como el que más.