El Ademar acaricia la Copa

Jaime Fernández realiza un lanzamiento en un partido en el que el Abanca Ademar tuvo que aplicarse al máximo para lograr la victoria ante el Sinfín. FERNANDO OTERO
Ademar 26 Sinfín 23 Los leoneses, guiados por Gonzalo Pérez y un colosal Sebastián Simonet, derrotan a un conjunto cántabro que puso en más de un aprieto a los de Guijosa
PABLO RIOJA | LEÓN
El Abanca Ademar puso pie y medio en la Copa Asobal —se disputará el próximo fin de semana en Lleida— tras imponerse 26-23 a un Blendio Sinfín que no arrojó la toalla en todo el encuentro. Los leoneses tardaron en coger la velocidad de crucero necesaria para doblegar a un conjunto cántabro mucho mejor plantado en los primeros minutos de cada parte pero al que le faltó banquillo para aguantar con garantías. Y si bien es cierto que los de Rodrigo Reñones obligaron al Ademar a ponerse las pilas, en ningún momento crearon el peligro suficiente como para poner en riesgo la victoria local.
Guiados por un gran Gonzalo Pérez, los de Guijosa aprovecharon las lagunas defensivas de su rival para hacerle un roto por los extremos, mientras que en el ataque estático sufrían más de la cuenta con transiciones lentas que apenas inquietaban la meta visitante. Mosic se erigió en el líder del lanzamiento exterior durante el primer tercio del partido, pero su rendimiento fue de más a menos y después de dos errores consecutivos —ambos por su excesiva precipitación en el tiro— terminó con la paciencia de su técnico. Ahí acabaría la participación del serbio en un duelo donde el Abanca Ademar se vio obligado a meter una marcha más para no caminar en el alambre.
La máxima renta de los leoneses se iba hasta los cuatro goles (minutos 17) pero no terminaban de blindarse bien atrás, dando alas a un Sinfín poco dispuesto a dejarse impresionar. Los porteros de ambos equipos —Biosca para el Ademar y Pablo Salvarrey y Samuel Ibáñez para los de Santander—evitaron un marcador mucho más abultado.
La excesiva dureza del Blendio Sinfín en defensa —llegó a jugar más de un minuto con cuatro jugadores por las exclusiones de Ibañez y Dimitrievski— impidió un electrónico más ajustado antes de pasar por vestuarios (13-9), renta que en ningún caso dejaba tranquilo al técnico madrileño del Abanca Ademar. No así a sus jugadores, que iniciaron la segunda mitad dormitando por la pista del Palacio. Para cuando quisieron despertar habían encajado un parcial de 0-3 que dejaba la batalla más abierta que nunca, sobre todo en el momento en que los de Reñones pusieron el 14-14 en poco más de cinco minutos. Fue justo ahí —con tiempo muerto de Guijosa incluido— cuando los ademaristas entendieron que o jugaban al cien por cien o el triunfo ante una de las revelaciones de esta Liga se iba a poner muy caro. Si Gonzalo fue quien tiró del carro en los primeros 30 minutos, ahora el protagonismo lo iba a asumir un Sebas Simonet desatado en ataque que, con tres tantos consecutivos, devolvió al por momentos perdido Ademar hacia el rumbo correcto.
Bendita reprimenda de Rafa a los suyos porque desde el minuto 10 del segundo acto se ‘pusieron’ la camiseta real del Abanca Ademar para hacerle entender al Sinfín que la segunda plaza no se conquista a medio gas. David Fernández se animó con el tiro exterior al tiempo que Acacio y Pesic mejoraban sus registros considerablemente.
La pájara marista del inicio a punto estuvo de repetirse en los minutos finales cuando todo parecía visto para sentencia. El 26-21 del minuto 55 se maquillaría hasta el 26-23 final. El Abanca Ademar supo sufrir y reaccionar a tiempo. Ahora toca visitar al Guadalajara para completar una gran primera vuelta. Hoy podría llegar la clasificación definitiva de los leoneses para la Copa Asobal si el Benidorm derrota al Granollers. Si no habrá que ganar el miércoles al Guadalajara para colarse de forma matemática.