FÚTBOL / EL FUTURO DE LA CULTURAL, EN JUEGO
Aspire inyectará otros dos millones
El presupuesto se rebajará a los 1,8 millones, menos de la mitad que el del presente ejercicio cifrado en 5 millones de euros La academia catarí confía en que un nuevo inversor dé más capacidad al plan.

Iván Bravo, izquierda, junto al presidente de la Cultural, Tariq Abdulaziz Al Naama, derecha. JESÚS F. SALVADORES
Después de las múltiples reuniones y conversaciones mantenidas entre la Cultural y su propietaria Aspire, ya se está trazando el plan para la próxima temporada, con una rebaja considerable en el presupuesto, concretamente a menos de la mitad, después de derrochados cinco millones de euros en el presente ejercicio. El presupuesto no alcanzará esos dos millones de euros ni por asomo, salvo que un nuevo inversor se asocie a la Academia de Catar, con la única finalidad de dotar de más capacidad que los 1,8 millones de euros fijados en un principio tanto en el aspecto económico como en el social para proseguir el camino emprendido por el club leonés de cara al próximo plan. El primero, pese a la rebaja considerable del presupuesto, es el de recuperar la categoría de Segunda División.
A pesar de la disminución económica para acometer el nuevo proyecto deportivo, el aval que supone la Aspire Academy para el futuro de la Cultural seguirá muy presente en la entidad futbolística leonesa. Pretende mantener la idea de hacer crecer el centro de formación de jugadores y metodología en el fútbol, según ha propuesto la academia catarí. Eso sí, sigue importando y mucho potenciar logros deportivos en forma de un ascenso de categoría, que entra dentro del libro de ruta como una de las condiciones relevantes para que la Cultural recupere la categoría perdida de la Segunda División, para después robustecer el plan con proyectos ideados de mayor empaque aún, siempre que no se tropiece en los mismos defectos de la temporada que acaba de finalizar. Por ello, la reestructuración deportiva no ha hecho más que comenzar, con la figura de un director deportivo que se ocupe de liderar el plan de campo, ya sin Javier Hernández en el nuevo organigrama.
La idea es que haya una línea de trabajo unitaria desde los niños de la base hasta el primer equipo, aunque con variaciones significativas en las próximas fechas. Además de una metodología para formar jugadores con talento desde la perspectiva que indique el nuevo hombre fuerte de la dirección deportiva. Los beneficios quiere notarlos la Cultural a medio plazo, bien nutriéndose de jugadores de su cantera (ya de cara al próximo ejercicio deportivo) o bien aprovechando aquellos futbolistas que puedan dar un nivel deportivo a la Cultural llegados desde Aspire, en una relación beneficiosa para las dos partes.
La Academia de Catar a través de su director general y a la vez vicepresidente de la Cultural, Iván Bravo, vigila de cerca los movimientos que se dan con la finalidad de que la entidad siga creciendo, con un sello profesional en cada una de sus estructuras.
Después del descalabro tanto deportivo como económico de la presente temporada, Aspire tomará decisiones que traerá como consecuencia de dotar a la sociedad de más profesionalidad.