Punto final a cuatro meses de caña

Miguel Ángel Tranca
La temporada de pesca bajaba el pasado jueves el telón (salvo excepciones que posibilitarán que los amantes a la caña y sedal puedan seguir disfrutando en algunos escenarios). Lo hacía tras cuatro meses en los que la irregularidad ha sido la tónica dominante. Las perspectivas eran positivas allá por el mes demarzo aunque al final, a pesar de que los daros son bastante aceptables, esas cifras e ilusiones han quedado en parte reducidas en gran medida por la influencia de una climatología también cambiante con pocas precipitaciones.
La campaña de pesca con la trucha como principal protagonista, no ha sido de las mejores. No cabe duda de que peor que la de 2018, aunque también mejor que la de 2017. Según como se mire y también la zona de la provincia, la procesión ha ido por barrios. Ese refrán se convierte en el mejor resumen de una campaña que se inicoiaba con buen tiempo pero con pocas jornadas en clave positiva para los miles de leoneses y también pescadores procedentes de otras provincias que con la caña buscaban un resultado que no se producía como esperaban. A días productivos han seguido otros escasos e incluso ser ha podido comprobar como en las últimas fechas de la temporada la situación ha sido inclusoi más favorable que en meses como el de mayo o junio en los que a priori se esperaba un mayor premio.Y eso que con el acance del periodo estival los cauces de los ríos se han visto mermados, en especial los de montaña en los que vaya con la paradoja a mosca aún se pudieron cobrar en estos últimos días piezas de trucha.
En los o referido a los ríos regulados como pueden ser el Órbigo, Esla y Porma se da la circunstancia que a diferencia de meses atrás los pescadors se han encontrado truchas que en número no habían sido tan numerosas y ahora lo son de entre 18 a 25 centímetros. Eso sí, el caudal también en esta fase de la campaña y con el verano avanzando tampoco es elevadp, especialmente en el Órbigo con el Esla y el Porma algo más alegres.
En resumen, una campaña más que aceptable, con una situación variable dependiendo de los ríos y las zonas y con el cormorán también como actor ‘invitado’ que en algunos casos ha influido de manera negativa, algo que los pescadores ya han dejado patente y han elevado a las autoridades para que puedan tomar medidas y su efecto sea menos dañino para la pesca y en especial para la trucha.
Para los pescadores queda ya la recta final con escasos días para disfrutar de la pesca en los ríos de la provincia aunque con alguan excepción ya que en diferentes escenarios y según su particularidad la campaña bajará el telón en unas semanas.
Precisamente otro de los aspectos que hay que resaltar es el de la pesca sin muerte que desde hace años ha ido ganando cuota entre los pescadores y que tanto en el pasado como en el 2019 se ha convertido en un factor importante. Bien es cierto que este tipo de pesca tiene defensores y detractores. Como todo. Pero lo que sí es cierto es que entre los pescadores leoneses la pesca sin muerte ya ocupa un lugar destacado y en progresión.
Tampoco hay que olvidarse del apartado competitivo que tanto en los ríos leoneses como en otros escenarios en los que los pescadores leoneses han tomado parte el 2019 ha estado cargado de resultados más que positivos. No hay que olvidar que en lo referido a la pesca León cuenta con un potencial sobresaliente. Tampoco que por kilómetros de ríos la provincia puede presumir de ocupar el peldaño más alto.
Ahora, a lo largo de las próximas semanas, la actividad pesquera será menor hasta que esas excepciones tambien den consigo con la clausura definitiva de una temporada que tras los ríos dará paso en los próximos meses a los lagos, un escenario que poco a poco tambien va ganando relevancia entre los amantes de la caña y el sedal leoneses. Pero eso será otro cantar con el deseo de que, con algunas esperadas novedades en la reglamentación pesquera que se esperan, la campaña 2020 se presente en clave positiva. Y a ser posible mejor que un 2019 con nubes y claros, en especial los segundos, aunque también que ha dejado entre los pescadores una sensación de que podria haber sido mejor.