OPINIÓN Paco Rengel
¿Perder?
Era imposible. Se hubiera notado demasiado. Que Brasil, sin Ronaldo, Rivaldo, Roberto Carlos le... ni Oscar Schmidt Bezerra ganara a España en baloncesto era inviable e inaudito. Caso de que la selección se hubiera propuesto bajar los brazos para buscar unos cruces mejores -algo más que discutible- se hubiese dado el primer paso de un suicidio deportivo sin precedentes. La selección cumplió con su papel y llega a cuartos de final, fase en la que se las verá con un rival que lo hubiera elegido antes de empezar el torneo: Alemania, Rusia o Nueva Zelanda. Si no vence en esa eliminatoria será una evidencia de que no se merece estar en la lucha por las medallas y los éxitos precedentes serán pura anécdota. Así de duro es el Mundial, el baloncesto, el deporte... Todo pendiente de 40 minutos, un balón y dos canastas.