GOLF
El golf escrito con letras mayúsculas
Era la primera ocasión en la que las instalaciones de Congosto acogían la celebración de un campeonato con jugadores profesionales en liza y la experiencia resultó tremendamente positiva. Los golfistas amateurs tuvieron ocasión de perfeccio
Resultó todo un éxito el primer torneo que mezcla aficionados y profesionales en tierras bercianas. Tomaban la salida en el tee del uno pasadas las 9.30 horas un total de 39 jugadores amateurs y trece profesionales, ya que trece fueron los equipos en liza que estaban compuestos por un profesional y cuatro amateurs. Al disputarse el torneo patrocinado por la firma PizCompact, bajo el sistema de scramble, todos los jugadores golpeaban una sola bola, la que había resultado mejor entre las cuatro. No es necesario decir que la mayor parte de las veces la mejor bola era la del jugador profesional, pero no siempre era de ese modo. Lo que sí solía ocurrir con bastante asiduidad era la culminación del recorrido de un hoyo en un golpe menos, es decir, uno bajo par. Es lógico por ese sistema de descarte de las bolas peor colocadas. Al término de las dos vueltas reglamentarias a un campo como el de Congosto que presenta nueve hoyos la mejor tarjeta era la presentada por el equipo integrado por el profesional madrileño Manuel Moreno, que estaba acompañado por los locales Belarmino Pérez Alonso, Juan Otero García y Federico Risco Otaola. La segunda posición correspondió al cuarteto compuesto por el jugador profesional Iago Beamonte, madrileño de cuna pero afincado deportivamente en tierras cacereñas, secundado en esta ocasión por Virgilio Cerezales, Beni Castro y Manrique Alonso. El tercer puesto resultaría ser para el grupo de cuatro que integraban Francisco Luengo, César Álvarez y María del Carmen Campos, con el concurso del simpático jugador profesional onubense Juan Fernández. Estos tres equipos fueron los premiados en la jornada de ayer, puesto que sólo había recompensa para los tres primeros clasificados. Otra cosa menos crematística es la recompensa que sin duda han sacado de esta competición los jugadores no profesionales que tuvieron la oportunidad de actuar al lado de verdaderos expertos cuyas enseñanzas no les pasarían inadvertidas, puesto que constantemente los jugadores profesionales les iban ilustrando en los secretos de este maravilloso deporte. Por citar a los verdaderos maestros que ayer se pasaron por Congosto, debe hablarse de Juan Quirós, varias veces campeón de España, Tomás Aguado, José Antonio Rozadilla, el coreano afincado en Galicia Dok Rea, Miguel Ángel Míguez, José Dávila y el monitor del Club de Golf Bierzo, también profesional, Jorge Alonso. No estaba Jorge muy feliz, por cierto, cuando hacía el primer recorrido. Pero por algo sería.