ADEMAR RETOMA EL PULSO DE LA RECOPA
Ingólfsson se pone de parto
Halldor Ingólfsson, lateral izquierdo del Haukar Hafnarfjördur, no jugará mañana el partido de ida de los octavos de final de la Recopa, que se disputará en el Palacio de Deportes de León (12.30 horas) ante la
Halldor Ingólfsson (34 años, 1,84 de estatura y 81 kilos de peso) será padre por segunda vez este fin de semana, circunstancia que le aparta del compromiso de ida de los octavos de final de la Recopa frente al Ademar (domingo, 12.30, Palacio de Deportes). Es la única pero también la más sensible de las bajas con las que se contaba en principio en la expedición islandesa, antes de la llegada del campeón de la Copa de Islandia a la capital leonesa la pasada madrugada, previo aterrizaje a última hora de a tarde en el aeropuerto vizcaíno de Sondika y que tras cubrir por carretera el resto del trayecto, anunciaba su llegada al hotel de concentración sobre la 1.00 de la madrugada pasada. La ausencia de Ingólfsson deja sin una de las referencias en ataque al equipo que se interpone en el acceso de Ademar a los cuartos de final de la Recopa. Pese a que el lituano Robertas Pauzolis es el jugador que carga con el peso básico del ataque en el lateral izquierdo, el papel de Ingólfsson es importante en el entramado de Viggo Sigurdsson, que en las vísperas del desplazamiento a España, se repitió en el mismo mensaje de las horas previas: «León es un buen equipo, tiene una defensa muy fuerte y aunque en teoría se supone que ellos son los favoritos, nosotros tenemos que apurar nuestras posibilidades en el partido de vuelta». Siggurdsson no anuncia en la prensa sus intenciones reales, pero a la vista de lo que ha hecho en las últimas sesiones de trabajo, es evidente que el ex-jugador del FC Barcelona, ahora técnico del Haukar, va a proponer un partido lento, de ataques largos y al borde del pasivo, para jugar a marcadores bajos y tratar de llevar el encuentro a su terreno: «Tienen un equipo muy rápido, hacen un contraataque muy espectacular y bastante efectivo, pero nosotros también tenemos que imponer nuestras armas». Siete básico Con la ausencia de Ingólfsson, la base del equipo queda en manos de Gudmunsson bajo los palos, que ha conseguido hacerse con el puesto y desbancar a Frostasson, el «calvo de oro» que hasta ahora, había tenido un papel relevante en el bloque nórdico. Las tareas de central se dejan en manos de Aaron Kristjansson, que se hace acompañar por la izquierda del lituano Robertas Pauzolis y por la derecha del jovencísimo Hallgrimsson (18 años) uno de los valores al alza de la plantilla islandesa. En los seis metros se encuentra otra de las referencias importantes del rival de Ademar. El bielorruso Shamkuts (100 kilos de pivote) es el segundo de los extranjeros que tiene el equipo y trabaja duro, en toda la extensión de la palabra. La esquina de los diestros es asunto de Magnusson y hay novedades en el extremo zurdo, que desde hace dos meses es propiedad de Jason Olafsson, a la vista de que una grave lesión de rodilla no permitirá al otro Olafsson, Thorir, volver a jugar hasta el mes de febrero al menos. Con el 6-0 en defensa, Hafnarfjördur introduciría normalmente una sola variante, y hace jugar sólo en ataque al central, Kristjansson, que se sienta en defensa para que participe Svavarsson, 197 centímetros de estatura embutidos en apenas 22 años de futuro incipiente. El asunto está en que el técnico del Haukar ha exhibido una notable predisposición a trabajar en los últimos días el 3-2-1 en la cobertura. Ya lo hizo en el derby local del miércoles frente al FH y no sería de extrañar que repitiera. Con todo, Ademar es eminentemente superior al bloque islandés, y con esa máxima, todo lo demás sobra. Mañana, primera entrega en la ida.