Diario de León

Triunfo de galones... y de futuro

El Real Madrid recibe al Celtic en la última entrega de la fase de grupos en la que la única premisa es sumar los tres puntos para evitar un ‘ogro’ en octavos

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Inmerso en el primer bache de la temporada, el Real Madrid vuelve a escena con el propósito de desactivar la alerta. Los tropiezos frente al Leipzig y al Girona han desdibujado la intimidatoria imagen que ofreció el equipo de Carlo Ancelotti en los dos primeros meses del curso y le enfrentan a la necesidad de parar la sangría cuanto antes, empezando por la Champions, donde comparece ante el Celtic (18.45 horas, Movistar Liga de Campeones) con el objetivo de retener la privilegiada posición que detenta en su torneo fetiche.

Porque la derrota de la pasada semana en Alemania obliga a los blancos, ya clasificados, a vencer al eliminado cuadro católico de Glasgow en el Santiago Bernabéu para sellar sin más condicionantes el cartel de cabeza de serie en el sorteo de octavos de final de la competición que vertebra su historia. En caso de no hacerlo, dependerá de lo que suceda a la misma hora en Varsovia.

Allí, un Leipzig al que le serviría firmar tablas con el Shakhtar para certificar el pasaporte a la primera ronda de eliminatorias, apurará sus opciones de consumar el ‘sorpasso’ a los blancos.

Esas son las cábalas que persiguen a un Real Madrid que firmó una primera vuelta impecable en la fase de grupos con nueve puntos, pero que solo ha arañado otra unidad en las dos últimas jornadas. El empate logrado de forma agónica frente al Shakhtar y la claudicación hace ocho días contra el Leipzig han colocado en una situación más comprometida de lo previsto a la soldadesca de Ancelotti, que lejos de tener los deberes resueltos a estas alturas, no puede permitirse ahora la más mínima relajación. No en vano, finalizar la fase de grupos como segundo podría condenarle a tener que afrontar un emparejamiento infernal a las primeras de cambio.

Semejante escenario inclina a Ancelotti a formar con sus legionarios de referencia. La raza de Rüdiger, el compromiso de Lucas Vázquez y Nacho, los ramalazos de clase de Camavinga o los chispazos de Asensio resultan insuficientes para reducir la enorme brecha que separa a las tropas regulares del míster transalpino de sus reservistas. Pero también hay que tener en cuenta que el margen de maniobra en el bando local queda condicionado por la enfermería, en la que siguen Tchouaméni y Benzema, y a la que ayer se sumó Eden Hazard.

tracking