Balonmano | Liga Asobal
Un Carlos Álvarez imparable
El extremo del Abanca Ademar alcanza los 102 goles en la competición nacional y camina con paso firme hacia su segundo pichichi consecutivo
Carlos Álvarez firma un autógrafo a un aficionado del Ademar tras ganar a Puente Genil.
Intratable. Así se volvió a mostrar Carlos Álvarez en su regreso a la Liga Asobal después de su paso por el Mundial con la selección española absoluta. Ahí le quedó un sabor amargo por la pronta eliminación, aunque su papel fue más que notorio hasta que Jordi Ribera le borró del mapa en los últimos encuentros. Pese a su juventud, el extremo del Abanca Ademar no dudó en hacer autocrítica y confía en regresar a un torneo grande con los Hispanos. Si mantiene esta proyección parece cantado.
En el conjunto leonés no hay duda de que es quien marca las diferencias. Y lo hace desde una posición no siempre vistosa, pero donde se desenvuelve como pez en el agua. Ante Puente Genil sumó otras seis dianas a su cuenta particular. Por ahora lleva 102 goles en Liga, el único de toda la competición nacional en sobrepasar ya la centena y claro candidato, por segundo año consecutivo, a llevarse el pichichi como ya hiciera el curso anterior.
De su crecimiento como jugador tiene ‘buena culpa’ Dani Gordo, que sin duda ha sabido exprimirle el jugo que ya demostró atesorar cuando vestía la elástica del Cisne. En León se ha hecho un hombre. Vino con el difícil reto de tapar el hueco que dejó Antonio Martínez, quien apostó por crecer en la liga portuguesa. Mismo camino que seguirá Carlitos a partir de la próxima campaña. Uno en el Oporto, el otro en el Sporting de Portugal, con quien ya firmó su contrato hace semanas y del que habla con admiración. «Llevan años trabajando muy bien y en categorías inferiores ya lo han demostrado siendo rivales de España en las últimas citas porque tienen un gen competitivo parecido a nosotros y cuentan con jugadores como los hermanos Costa, Frade o Salvador, que tienen un gran nivel con un juego muy vistoso y una gran proyección de futuro», dijo en declaraciones a efe.
Es cierto que el pasado sábado en el duelo con Puente Genil se le vio una marcha más que al resto de sus compañeros. Se notaba el ritmo competitivo que supuso estar con los Hispanos este pasado mes de enero. De su capacidad anotadora se aprovecha un Ademar al que le ha venido de perlas este parón. El propio Gordo reconoce que llegaron a final de 2024 justos de gasolina por los meses de doble competición. Es lo que tiene jugar en Europa con una plantilla insultantemente joven.
Álvarez quiere marcharse del club marista por la puerta grande. Sabe que tiene a casi todos en el bolsillo, pero no se conforma. No va a escatimar esfuerzos cueste lo que cueste. De hecho, antes de que los lusos pagaran su cláusula, el deseo del internacional era quedarse en la capital leonesa una temporada más. Había una mejora de contrato encima de la mesa. Sin embargo, como suele ocurrir casi siempre en estos casos, casi cualquier club europeo puede ‘robarle’ sus estrellas al Ademar sin rechistar. Tienen poderío económico para hacerlo. Hasta entonces, Carlos peleará por irse dejando a su equipo dentro de Europa.