Pesca
Ríos de montaña o regulados, para todos los gustos de norte a sur y de este a oeste de León
La provincia, con más de 2.000 kilómetros de masas de agua pescables

León cuenta con más de 2.000 kilómetros de masas de agua.
Ríos para todos los gustos y con multitud de posibilidades. De ello puede presumir la provincia leonesa a la hora de referirse a la pesca. Con cientos de kilómetros d masas de agua, reguladas o de montaña, el aficionado a la caña y el sedal, ya sea de una forma más competitiva o simplemente para pasar e rato tiene a lo largo de la temporada un escenario favorable para dar rienda suelta a su pasión, que en la provincia leonesa es mucha.
Cualquier escenario es interesante y más si acompañan las condiciones como caudales adecuados, climatología... y sin duda alguna la otra protagonista de esta actividad además del pescador, el pez. Y en León la trucha, la pieza estrella que este año apunta a contar con una destacada presencia en las masas de agua.
A la hora de referirse a la situación de los ríos la diferenciación entre regulados y de montaña tiene varios apartados. Uno es el de las fechas. En ambos el inicio es idéntico mientras que en cuanto a su conclusión existen unas buenas semanas de diferencia, más bien dicho, de unos meses.
Otra diferencia puede presentarse en que en los primeros son más favorables para capturas de grandes truchas siendo los que más fama presentan en este apartado el Órbigo sin desdeñar a otro también con buenos datos, el Porma. El Esla es otro buen río para la pesca aunque sus grandes avenidas de agua lo convierten en un escenario más difícil salvo a partir e septiembre con el tramo final de la temporada cuando terminan los riegos siendo el caudal más leva y con mejores condiciones para la pesca. Tampoco hay que olvidarse del Sil. Este quizás un poco más desconocido pero uno de los más bonitos con una población notable de truchas... y de buen tamaño.
En cuanto a los de montaña aparte de por su belleza hay que destacar en el apartado piscícola al Duerna con la vista del Meleno, el Curueño que ha dado fama internacionalmente a los gallos de León o el Torío.