Diario de León

La intocable España ya se siente mundialista

FÚTBOL | MUNDIAL 2026. Dos goles de Oyarzabal, uno de Zubimendi y otro más de Ferran Torres dejan sentenciado el pase al Mundial

Oyarzabal celebró su 50 internacionalidad con dos goles que llevaron su firma frente a Georgia.

Oyarzabal celebró su 50 internacionalidad con dos goles que llevaron su firma frente a Georgia.EFE

Publicado por
Óscar Bellot
Tiflis

Creado:

Actualizado:

España volvió a ser una apisonadora en Tiflis (0-4) y dejó sentenciada la clasificación para el Mundial que se celebrará el próximo año en Estados Unidos, México y Canadá, la cual queda ya únicamente pendiente de estamparle un burocrático sello el martes al término del duelo que mantendrá con Turquía.

Dos goles Oyarzabal, otro de Zubimendi y uno más de Ferran Torres desataron, frente a una Georgia que no fue sino una mera comparsa, el enésimo festival de la actual campeona de Europa, a la que no hay baja ni polémica alguna que sea capaz de distraerla en su afán por coserse una nueva estrella de campeona del mundo en su pecho. Lejos de verse afectada por las múltiples lesiones o los recurrentes tiras y aflojas con clubes que anteponen sus intereses por encima del bien común, esta España tan punzante arriba como sólida atrás va camino de firmar una fase clasificatoria sin tacha que refuerza su condición de favorita para la Copa del Mundo que se disputará en tierras norteamericanas y permite soñar con otro ciclo dorado como el que construyó aquella selección de Luis Aragonés y Vicente del Bosque cuyos pasos sigue la soldadesca que comanda con mano de hierro y guante de seda el mariscal De la Fuente. Diecinueve goles a favor, cero en contra y una sensación de superioridad insultante para sus rivales resumen el avasallador tránsito de un combinado que encadena 30 choques oficiales sin conocer la derrota, dejando atrás el histórico registro que consiguió en tiempos de Del Bosque, y que pisará el martes tierras hispalenses dispuesta a disfrutar de una merecidísima fiesta que se ha ganado a pulso como premio al exquisito fútbol, la contundencia en las áreas y la profesionalidad que destila allá por donde pasa.

No quería confianza alguna el estratega de Haro, cuyo ejército asumió el mando nada más decretarse el inicio de las hostilidades y se puso de cara el partido enseguida merced a un penalti por mano de Gocholeishvili al intentar cortar un pase de Ferran Torres que ejecutó con el temple habitual Oyarzabal. No tenía mejor forma posible de celebrar sus 50 internacionalidades el atacante de Eibar, puñal de una España enormemente autoritaria que jugó a placer frente a un adversario que no fue capaz de plantarle cara. A placer Asumía Georgia que España estaba en otra dimensión, tal y como reconoció en la previa su seleccionador, razón por el que los pupilos de Willy Sagnol no tuvieron reparo alguno en adoptar un perfil reactivo. Su objetivo era cavar una trinchera en torno al área de Mamardashvili, pero España apenas tuvo que esforzarse para superarla. Bastó que Fabián Ruiz atisbase el desmarque en profundidad de Zubimendi para que el centrocampista del PSG dejase solo frente a Mamardashvili al pivote del Arsenal, quien definió con la clase propia de un nueve consumado para poner tierra de por medio. Con los deberes resueltos en poco más de 20 minutos, podría haber sido comprensible que España bajase pulsaciones y se dedicase a sobar la pelota, pero la tropa de De la Fuente es insaciable y Ferran Torres aprovechó las facilidades que concedía Georgia para sentenciar la riña antes del descanso culminando una triangulación abierta por Baena y prolongada por Oyarzabal. El Tiburón elevaba así a 23 su cuenta de dentelladas con La Roja, situándose de esa forma como el noveno máximo artillero histórico de la selección compartiendo escalón con dos mitos del calibre de Alfredo Di Stéfano y Sergio Ramos. El broche a una tarde redonda lo pondría, ya en la segunda mitad, Oyarzabal, que aprovechó un centro llovido de Ferran Torres para batir con un testarazo manso a Mamardashvili, igualar los ocho goles con la selección de Mikel Merino.

tracking