LA VOZ DE LA AFICIÓN
No hemos aprendido nada
Con permiso. Sin intención de criticar la faceta deportiva, que yo no soy seleccionador ni entrenador, y nadie, excepto los profesionales, deberíamos pretender serlo en este tipo de cuestiones tan técnicas que conllevan el día a día de un equipo de fútbol. Partiendo de esta premisa y como aficionado a la Cultu, sin mas bagaje que mis años de ‘grada’, empiezo a sentir las sensaciones de un pasado no muy lejano y de funesto recuerdo para la sufrida afición del Reino de León.
En opiniones anteriores ya expresé la sensación de ‘pagafantas’ que transmite la actual directiva y que día a día se van incrementado. Si a nivel organizativo, el final de la pasada temporada ya fue un despropósito, la actual no parece mejorar y los problemas cada vez son más notorios.
El reparto de entradas a las aficiones visitantes funciona con criterios ‘buenistas’ y no refleja ni la capacidad ni la logística del Estadio Reino de León. En un fútbol profesional no es de recibo que los equipos visitantes se sientan como en casa cuando juegan contra la Cultu, debido al criterio de reciprocidad que pactamos con clubes de mucha mayor capacidad en sus estadios. El porcentaje debería ser esa regla de oro. Si nos dan un 5% de entradas en función de su capacidad, un 5% será lo que reciban cuando devuelvan visita.
Sin ánimo de ser criterio único, sí parece una buena medida para restar impulso a los equipos rivales, que en un fútbol ‘pro’ cualquier detalle te hace ser favorito al título o carne de descenso. A la historia reciente de la Cultu me remito.
Asimismo, la nueva faceta de liberar asientos de socios que no acudan y poner a disposición de aficionados en general esas localidades, no parece una medida de protección al equipo, sino más bien una medida exclusivamente económica, muy pobre por cierto, que una vez probada lo único que provoca son incidentes en la grada y más problemas logísticos.
No importa que el equipo visitante sea ‘amigo’ o sea un rival sin más. La seguridad, ese aspecto tan importante a la hora de tomar decisiones para con nuestros aficionados, se obvia completamente con las aficiones rivales y más parece que la recaudación sea el único capítulo importante en este sentido. Craso error. La economía de la Cultu, y por ende de la ciudad de León, se reforzará manteniendo la categoría, no haciendo refuerzos puntuales de recaudación, misera seguro.
Natichu, la ansiada paz social que nos diste ya está amortizada. La trayectoria actual no tardará en hacer volver la mirada de los aficionados hacia el palco.
Me reitero, el ‘buenismo’ no se lleva con el fútbol de élite.
Aúpa Cultu... Siempre.