El inicio notable de la temporada de pesca en León desdice las alertas sobre los ríos
PESCA. La temporada suma sus primeras semanas con un balance positivo que augura una primavera notable. Los incendios del pasado verano no han alterado su ecosistema

La temporada de pesca suma tres semanas de actividad desde su inicio el 28 de marzo.
Apenas han pasado tres semanas desde que la temporada de pesca levantara el telón en los ríos leoneses (como en otras cuatro provincias de la Comunidad) y el escenario no puede presentarse mejor para los aficionados, tanto locales como los que proceden de otros puntos de la geografía nacional que cada año disfrutan del atractivo que suponen los más de 2.000 kilómetros de masas de agua trucheras existentes en León.
Bien es cierto que los momentos óptimos llegarán conforme avance el calendario y el calor y el sol tomen un mayor protagonismo, pero lo es también que en este inicio de temporada las previsiones han mejorado en muchos casos a las que inicialmente se esperaban. Y también han disipado las dudas que los pescadores tenían por los posibles efectos que los incendios del pasado verano hubieran provocado en los ríos especialmente con sedimentos en sus fondos.
La climatología del invierno y los trabajos realizados han dado sus frutos, salvo el Duerna con una situación mejorable. En el resto ese riesgo no ha aparecido, los aficionados a la caña y el sedal, los más madrugadores en las primeras jornadas y los que se han ido sumando, han podido disfrutar de aceptables jornadas e incluso de buenas.
Con aguas limpias salvo alguna excepción y cauces estabilizados y regulados, las aguas frías aparecen como un condicionante todavía presente. del Esla es tal vez qel que menos capturas está mostrando en estas primeras semanas de la temporada de pesca aunque el paso de los días convierte esa situación en mejorable. Porma, Luna y Órbigo están ofreciendo condiciones bastante positivas para la pesca.
En el caso de los ríos no regulados por embalse como el Curueño, el propio Duerna a pesar de esa presencia de sedimentos en su fondo, Torío, Eria, Tuerto, Boeza, Cea o Burbia están posibilitando sesiones más que aceptables y abriendo de par en par las puertas a una primavera que debe discurrir en buena sintonía e incluso mejor de la prevista en todas las modalidades de la pesca y que se extenderá también al verano en una temporada de pesca que en la provincia de León como en el resto de la Comunidad bajará el telón en los ríos no regulados y salvo excepciones el 31 de julio.
Para los ríos regulados la opción de disfrutar del arte de la pesca se trasladará hasta nada menos que el 15 de octubre.
Y todo en una actividad que supone una fuente de vida para las poblaciones y que cada año atrae a miles de visitantes alrededor de la pesca. En León están censadas con licencia más de 34.000 personas, una cifra que se ve notablemente aumentada con los pescadores procedentes de otras provincias de la Comunidad e incluso de comunidades como Galicia, Asturias, Cantabria...
Y todo en una buena convivencia entre los que disfrutan con la pesca sin muerte con los que la prefieren con muerte, y con una población truchera también notable en gran parte de los ríos de León. Con el aliciente también de las peculiaridades de cada uno que van desde los más tranquilos regulados por embalse a otros más ‘juguetones’ como los de montaña. Los escenarios también son importantes para que el agua, que es fuente de vida, los sea también a través de los ríos. Y un momento económico en las localidades en las que los ríos están presentes o muy cerca. En este 2026 también donde se espera que la temporada vuelva a ser positiva y que contemple para los pescadores unas sensaciones en clave positiva como viene sucediendo en la provincia en los últimos ejercicios.