El Atlético de Madrid se juega el pase a su cuarta final de Copa de Europa
El empate de la ida en el Metropolitano (1-1) dejó la puerta entreabierta, pero la realidad estadística la estrecha hasta casi cerrarla

Lookman juega un balón ante Declan Rice, en el partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones entre Atlético de Madrid y Arsenal.
El Atlético de Madrid se asoma otra vez al sueño con los ojos abiertos (21.00, Movistar+ Liga de Campeones). Noventa minutos (quizá 120) lo separan de la que sería su cuarta final de la Liga de Campeones. No hay red. Ni contexto favorable. Ni siquiera los precedentes invitan al optimismo. Todo empuja en contra, pero es en esos escenarios en los que el equipo de Diego Simeone suele rendir por encima de sus posibilidades y mostrar su mejor cara.
El empate de la ida en el Metropolitano (1-1) dejó la puerta entreabierta, pero la realidad estadística la estrecha hasta casi cerrarla. El Atlético se agarra a una excepción: sólo dos de los 28 resultados como local esta temporada del Arsenal le servirían a los rojiblancos para eliminar a un rival que ha convertido su estadio en una fortaleza casi inexpugnable. Los de Mikel Arteta han ganado 22 de sus 28 partidos en casa. Un 78,5%. Solo dos derrotas (ante el Manchester United por 2-3 y ante el Bournemouth por 1-2) y cuatro empates. El resto triunfos hasta convertir el Emirates en lo más parecido a un muro.
Bien lo sabe el equipo de Simeone que esta temporada ya sufrió lo que significa ese estadio. Estuvo allí y salió mal. Muy mal. Aquel 4-0 del pasado mes octubre en la fase liga, resuelto en apenas 13 minutos de desconexión absoluta de los rojiblancos, sigue latiendo como advertencia.