España hace gala del equilibrio perfecto
FÚTBOL | MUNDIAL 2026. El triángulo formado por Laporte, Cubarsí y Rodri es la base donde se apoya una selección que solo ha encajado un gol en el torneo. Ante Francia demostró que, además de estrellas, es necesario hacer equipo

El éxito de España en el Mundial tiene varios ejes. Y todos han llevado a La Roja a la final.
Pep Guardiola dio a Rodrigo Hernández un consejo determinante como entrenador del Manchester City. «Te mueves demasiado. Un mediocampista defensivo tiene que mantenerse en su posición. No corras por todas partes. Quédate ahí», le dijo Pep. Y a partir de ahí, fueron sus compañeros, el balón y el fútbol los que comenzaron a girar en torno al centrocampista de Villanueva de la Cañada.
Balón de Oro como mejor jugador en 2024 y recuperado de una rotura del ligamento cruzado anterior y el menisco de su rodilla derecha, Rodri impartió ante Francia una lección magistral de cómo posicionarse en cada fase del juego de España, tanto en defensa a la hora de presionar a los rivales y recuperar balones como a la hora de la construcción, apoyando a los centrales o en posiciones adelantadas en busca del compañero mejor colocado.
«Debe ser desesperante para los rivales verle siempre en el lugar adecuado en cada momento. El centrocampista ha vuelto a dar una prestación de altos vuelos, tanto en la recuperación como para dirigir a su equipo. Once duelos ganados de 15 disputados», resumió en sus páginas el diario L’Equipe.
El crecimiento de Rodri en el Mundial ha conllevado el de España hasta alcanzar la final. Y aunque se habla mucho de la construcción del juego, de esa salida de balón que ante Francia alcanzó niveles que recordaban a otra época gloriosa, el del City ha sido fundamental en esa solidez defensiva que ha llevado a España a encajar solo un gol en siete encuentros. ¿Cómo? Siendo siempre la primera referencia y la primera ayuda para dos centrales que están siendo los mejores de la Copa del Mundo.
Laporte y Cubarsí son indiscutibles para De la Fuente y junto a Rodri han formado un triángulo que está siendo clave tanto en defensa como en la primera solución para que España saque el balón limpio y en superioridad. La presencia de Rodri tan cerca de ellos es un seguro de vida y ofrece una gran tranquilidad a ambos. Así, Laporte y Cubarsí se pueden apoyar en un centrocampista que apenas pierde balones, o aprovechar que los rivales le enciman para salir desde atrás con el balón jugado, como hizo el central del Barcelona en varias ocasiones rompiendo la primera línea de presión rival. Los tres, e incluso Unai Simón que ejerce de cuarto apoyo, tienen un gran desplazamiento de balón, con lo cual Luis de la Fuente tiene los futbolistas ideales para que España arme su juego desde atrás.
Pero además, el éxito de La Roja es el éxito colectivo, y ante Francia quedó más reflejado que nunca con ese trabajo defensivo, esa presión y esas coberturas que para Les Bleus fueron imposibles de contrarrestar. En este sentido, presionar alto para recuperar la posición en zonas adelantadas volvió a ser clave para que la defensa no sufriera. Ha sucedido todo el torneo y más allá del gol aislado de Bélgica, España apenas se ha visto exigida por los equipos rivales en tareas defensivas.
En cuanto a la fase de construcción, el primer experimento de Luis de la Fuente juntando a Rodri y Pedri con Gavi frente a Cabo Verde no funcionó. El juego fue lento y sin profundidad y España no pasó de un empate a cero que concentró críticas. Pero a partir de ahí Rodri fue ganando ritmo y peso en el juego, primero acompañado de Pedri y en los últimos partidos de un Fabián. Sobre todo porque el capitán de La Roja abarca tanto terreno que lo que necesita es tener las menores interferencias posibles a la hora de salir. Por detrás de él tiene a Laporte y Cubarsí y a su lado a Fabián, su escudero en los últimos encuentros porque Pedri está muy lejos de su mejor versión. De hecho, Fabián dio 52 pases buenos ante Francia (82%), Rodri 57 (88%) y Laporte 63 (91%), los tres más que cualquier jugador francés.