Xavi Fernández regresa a León con el 'alma' del Elosua
Leyenda de aquel club que llegó a situar a la ciudad en el mapa del baloncesto evocó en su vuelta aquellos años de gloria e ilusión

Xavi Fernández con Pepe Estrada y la camiseta del Elosua que defendió con éxito. Y su número, no podía ser otro que el 10.
El baloncesto vivió momentos de gloria en León. Parece que fue hace tiempo, pero no tanto. Muchos aún recuerdan esas noches en el Palacio de Deportes convertido en un hervidero de sensaciones, de ilusiones y de pasión. De aquel Elosua que llegó a tutear a los grandes en España y sacó billete para competiciones europeas con aquella Copa Korac. Lo bueno no se olvida. A pesar del paso de los años. Tampoco los nombres, muchos, de aquellos que vistiendo su camiseta hicieron historia.
Uno, Xavi Fernández, talento puro, anotador y con una visión de juego excepcional. Aquel fino jugador que llegó para iniciar la temporada 1989-90 sería protagonista en el ascenso a la ACB del club leonés. Junto a Samuel Puente, los hermanos Nacho y Roberto Herreras, Willy Villar... Y con Gustavo Aranzana dirigiendo el equipo.

Ese Xavi Fernández que durante unas temporadas dejó su impronta, que llegó a ser internacional y que posteriormente ficharía por el FC Barcelona, volvía ayer a la ciudad que todavía lo recuerda e idolatra. Más de tres décadas después. Con alguna cana, más experiencia en la vida, pero igual de apasionado por el baloncesto y León, la ciudad en la que daba el salto definitivo hacia la élite.
Fue una jornada especial en la que estuvo arropado además por su familia, su mujer y sus hijos, que comprobaron en primera persona el cariño que se le profesa. Gracias a la empresa iRiego que hizo posible su regreso, los aficionados leoneses volvieron a ver de cerca a Xavi. Se notó en cada lugar que visitó, en especial en el hotel Conde Luna donde por la tarde-noche protagonizaba una conferencia motivacional. Y en ella no faltó su experiencia como jugador de baloncesto. Y su etapa en León como jugador del Elosua.

Xavi volvió a reencontrarse con viejos amigos y conocidos. Con alguno incluso después de muchos años sin tener contacto con ellos. No faltó Pepe Estrada, otra institución en el baloncesto leonés, que recordó cómo se forjó su llegada al club, emocionado y con lágrimas en los ojos... porque un amigo siempre lo es y el cariño que se profesa hacia él es infinito.
Emociones y risas, con anécdotas de aquellos años en los que León era baloncesto.
Tampoco faltó su entrenador en el Elosua, Gustavo Aranzana. Ese que vio cuánto talento tenía el jugador y supo sacarlo a relucir. Los Herreras, Alejandro Vaquera u otro hombre que ha sido y es historia del deporte de la canasta por su dedicación y compromiso como Enrique Gil.
Joaquín Rodríguez, otro eje importante del baloncesto leonés y de un club en el que ejerció desde delegado a presidente, o Javier de Grado, entrenador que dirigió los últimos años al Baloncesto León antes de su desaparición, tampoco faltaron a la cita.
Y el protagonista como un niño con zapatos nuevos. Así lo esbozó en sus palabras, en sus gestos y en todos los recuerdos que esbozó ante un auditorio entregado, nostálgico, de un baloncesto que, por desgracia, ya no vive tiempos de gloria en la ciudad y al que se espera volver o al menos acercarse en un futuro. Un deseo de que vuelve a ser un motor de ilusión de la ciudad que el propio Xavi Fernández dejó claro en sus palabras. Las de una leyenda del Elosua que incluso se emocionó al mostrarla. Con su número, claro está, el 10. El ayer y el hoy juntos de nuevo.