La SD Ponferradina salda con empate su pulso frente al Real Avilés
FÚTBOL | PRIMERA FEDERACIÓN. Jelbat adelantó a los blanquiazules en el minuto 32 y Natalio igualó para los asturianos en el minuto 86
La SD Ponferradina se adelantó en el marcador, pero a falta de cuatro minutos para el final le empató el Real Avilés.
REAL AVILÉS 1
Marco Suárez; Íker Alday, Artetxe, Carmona, Escoruela, Isi Gómez, Brais Abelenda, Neskes, Iñigo Muñoz, Cayarga y Santamaría. También jugaron Á. Ratón, Mahicas, Samu Mayo, Pitu Doncel, Cris Montes, Pablo Álvarez, Mángel, Natalio, Osky, Sillero, Hugo Peláez, Romeo, Sebas, Geni y Kike Meaurio.
SD PONFERRADINA 1
Alex Domínguez, Andújar, Jelbat, Fede San Emeterio, Arturo Molina, Quicala, Unai, Pablo Muñoz, Sérigné Faye, Emi Hernández y Aleix Roig. También jugaron Alvin, Sergio Nieto, Undabarrena, Carlos Calderón, Slavy, José Luis Aranda, Chibozo, José de León, Lucas, N’tji y Xavi Iriarte.
Goles: 0-1, min 32: Jelbat; 1-1, min 86: Natalio. Incidencias: Campo La Veigona de Luarca. Segundo partido de la pretemporada para la SD Ponferradina tras el disputado el pasado miércoles, también en terreno de juego asturiano, frente al Oviedo. Esta vez fue ante un adversario de su misma categoría, la Primera Federación, como el Avilés.
La SD Ponferradina cerró su semana con doble ración de partidos firmando un empate frente al Real Avilés en Luarca (1-1). Después de la derrota del miércoles ante el Real Oviedo, el turno apenas 72 horas después era frente a un rival al que los de Nafti van a encontrarse en la Liga. Buen test para calibrar el potencial de ese compañero de viaje en Primera Federación... a pesar de que la pretemporada es una cosa y la competición oficial otra que a veces puede convertirse en bien distinta.
Para la SD Ponferradina el test se saldó con sensaciones positivas, mejores que las experimentadas en el envite frente al Oviedo, y también con aspectos que se deben mejorar. En tan poco espacio de tiempo ese margen de mejora es considerable. Y nada mejor que determinar los pasos a seguir con partidos frente a otros rivales, de igual o superior nivel.
Mehdi Nafti volvió a aplicar en Luarca el mismo procedimiento que ante el Oviedo: dos equipos, uno en la primera parte y otro para la segunda. Las probaturas mejor cuando los riesgos no son tan decisivos.
La primera parte, con esa dinámica, iba a transcurrir pareja en cuanto a dominio, juego y presencia ante el área rival. También en que estas no fueron excesivas y en la mayoría de los casos adolecieron del peligro necesario para poner en aprietos al rival.
Un tira y afloja, un ida y vuelta que a los 32 minutos iba a presentar otro escenario. Fue en una jugada a balón parado en el ataque de la Deportiva. Un saque de esquina que prolongaba Andújar y que Jelbat, atento dentro del área, aprovechaba para mandar el balón al fondo de las mallas asturianas. El primer gol de Jelbat con la Ponferradina y también el primero de la presente temporada para los bercianos.
A partir de ahí los blanquiazules iban a mostrarse más contundentes en el cara a cara ante los avilesinos aunque el marcador ya no iba a moverse hasta el descanso.
El paso por vestuarios significó un cambio casi al completo de los protagonistas sobre el terreno de juego. Por parte de los dos equipos contendientes. Y con un Real Avilés que adelantaba líneas en busca del empate. Eso sí, sin excesivo daño para una SD Ponferradina bien plantada sobre el terreno de juego.
Natalio a los 54 minutos tuvo la opción de la igualdad y siete minutos más tarde la más clara para los asturianos en una jugada en la que Pitu Doncel estrellaba el balón en la portería berciana.
Los asturianos lo intentaban, pero salvo esas dos acciones, la segunda desde cierta distancia, no dejaban al rival pisar su área con peligro. Y tampoco descartaban alguna contra. El encuentro consumía los minutos y esa diferencia de un gol en el marcador a favor de la SD Ponferradina se encaminaba a ser la definitiva. Hasta que Natalio, a los 86 minutos y tras el saque de una falta lateral, se anticipaba a los defensores blanquiazules para, de cabeza, batir al cancerbero deportivista y establecer el empate a uno en el marcador. Un resultado que ya no se movería hasta el final.